Someterán a pericias psiquiátricas al hombre que mató a dos ex socios

Tratarán de establecer el estado mental en el momento del ataque, porque el detenido declaró no recordar los hechos. Continúa grave el presidente de la empresa de San Miguel donde trabajaba el acusado

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Eugenio Villella, el ex empresario colectivero que asesinó a balazos a dos ex socios e hirió a otros cuatro, será sometido la semana próxima a pericias psiquiátricas para que la Justicia establezca si podría ser inimputable.

En tanto, hoy continuaba en delicado estado de salud su ex socio Jorge Gerón, vicepresidente de la empresa "La Primera de Grand Bourg S.A.", uno de los cuatro heridos que está internado en el hospital Larcade de la localidad bonaerense de San Miguel.

Mientras se reponían los otros tres heridos, el presidente de la compañía, Luis Ruggeri, el empleado José Laborde y Juan Rodríguez, hijo de uno de los socios. Ruggeri y
Rodríguez, en el Polo Sanitario de Malvinas Argentinas, y Laborde en el hospital Eva Perón de San Martín.

Ayer Villella, de 55 años, casado con cinco hijos, aseguró al fiscal Hernán Córdoba que no se acuerda de nada de lo que pasó y remarcó que las víctimas no tenían deudas con él, como trascendió en un primer momento.

Por su parte, el fiscal Córdoba señaló en declaraciones radiales que al entrar en la oficina donde provocó la tragedia el hombre admitió haber "escuchado risas" -pese a su afirmación de no recordar nada- y luego "manifestó que no puede creer que se le esté imputando una cosa así hecha por él".

El hecho de que el acusado se haya prestado a declarar y de indicar que "no se acuerda" de lo que pasó sería una estrategia de defensa para poder en el futuro pedir la inimputabilidad del detenido, informó DyN.

El caso se desató el miércoles en la sede de la empresa "La Primera de Grand Bourg S.A.", dueña de las líneas 440, 315 y 740, situada en Muñoz 2257 de San Miguel, al noroeste del Gran Buenos Aires.

Según el vocero de la Fiscalía, Oscar Díaz, Villella declaró en su indagatoria que perteneció hasta diciembre del año pasado a la empresa, en la que era propietario de cinco vehículos, y fue al lugar para devolver un arma de la firma, una pistola calibre 9
milímetros.

Sin embargo, al entrar en una oficina del primer piso extrajo un arma y vació el cargador sobre sus ex socios. Si bien inicialmente se indicó que las víctimas estaban en
reunión de directorio, voceros judiciales negaron a esta agencia esa versión e indicaron que el hombre caminó por la oficina, una sala de grandes dimensiones dividida en "peceras", baleando a las personas que se encontraban allí.

Como consecuencia de la balacera murieron el tesorero, Pablo Galazzo (37), y el contador, Isaac López Arias (59). Tras balear a sus ex socios, el agresor fue a una fábrica cercana donde trabaja un cuñado suyo, a quien golpeó con un hierro en la cabeza causándole lesiones leves, tras lo cual se entregó en la comisaría 1ra. de San Miguel donde dijo "hice un desastre".

En diálogo con Radio 10, el fiscal Córdoba consideró "improbable" que el acusado pueda ser considerado inimputable al sostener que no tiene antecedentes psicológicos que así lo indiquen.