El tigrense Hugo "Pigu" Garay (79,200) se impuso ampliamente por puntos al mexicano Gustavo Enríquez (79,3) y se adjudicó el título Fedelatin (AMB) mediopesado en el combate principal de la velada que tuvo lugar en el legendario Luna Park.
Estos fueron los guarismos de los jurados: Omar Fernández (100-87), Héctor Miguel (100-89) y Manuel Veliz (100-88), todos en favor del argentino. El internacional Luis Guzmán fue el tercer hombre sobre el cuadrilátero.
Garay, campeón argentino y sudamericano mediopesado, subió por cuarta vez al ring del mítico estadio porteño y sumó, ante un tibio e híbrido pugilista azteca, su tercer cinturón (Fedelatin AMB mediopesado) que lo ubicará automáticamente en el listado ecuménico de la entidad madre del boxeo mundial con sede en Venezuela.
Sin mucha resistencia por parte del "charro" visitante, con todo el Luna Park vivándolo y con su estilo atorbellinado, el "Pigu" se impuso a Enríquez con amplitud y sin ningún sobresalto.
Es más, se puede decir que por momentos fue un monólogo del pupilo de Rudecindo Cháves.
Aunque, Garay repite una vez más una rara ecuación por la cual no consigue consolidar una imagen acorde con sus apetencias mundialistas. Siempre le faltan 'cinco para el peso'.
Anoche, además de tener dos veces por el piso al mexicano, le hizo 'flamear' las piernas en varios pasajes del match, pero no pudo finalizar la faena.
Vale decir que cuando consigue, a través de esas seguidillas relampagueantes, desbordar, lastimar y confundir a su oponente, en vez de apretar el acelerador, baja un cambio y se queda regulando.
Esa actitud lo condicionó en sus dos frustradas chances mundialistas ante el húngaro Zolt Erdei. Error que cometía cuando estaba en Corral de Palos bajo las órdenes de Carlos Tello y que hoy también repite con Chaves.
Porque, a decir verdad, Enríquez parecía que quería abandonar el ring en la primer embestida del argentino, y después le aguantó los diez asaltos.
Además, el mexicano no es ni será medida para alguien que tiene aspiraciones en la alta competencia internacional y ostenta puestos de privilegios en las cuatro organizaciones que rigen el boxeo mundial.