Desde las primeras del domingo la céntrica avenida Bolívar de la capital venezolana presentó un panorama inédito.
Aunque en el registro del evento se inscribieron más de 7.800 personas, al encuentro sólo se presentaron entre 1.500 y 2.000 participantes, que posaron desnudos para el fotógrafo Spencer Tunick.
La multitud sin ropas se instaló frente a la estatua del prócer independentista venezolano Simón Bolívar, para ser captados por la cámara del artista itinerante que recorre el mundo buscando desnudos masivos.
Tunick escogió para sus tomas el lugar donde se han escenificado numerosas manifestaciones políticas de adeptos y adversarios del presidente Hugo Chávez.
Los deshinibidos voluntarios bromearon, aclamaron al fotógrafo y hasta posaron espontáneamente para la prensa a lo largo de los tres escenarios preparados por el artista.
"Trabaje muy duro en esta toma, lo que ocurrió es que había mucha emoción de parte del público y por eso se alargo un poco", dijo Tunick al culminar la sesión.
A pesar del retraso para el trabajo, que fue convocado para tempranas horas de la madrugada, los participantes mostraron satisfacción por haber formado parte de la obra del artista estadounidense.
"Es una experiencia nueva y mucho más allá de la desinhibición de quitarse la ropa, está también involucrado el arte, en ningún momento uno se siente desnudo", dijo un participante de 30 años.
La figura de Bolívar es el bastión principal del discurso de Hugo Chávez, que no hizo ninguna referencia a la convocatoria del estadounidense que desnudó a miles de venezolanos.