Científicos británicos elaboraron una serie de pistas que permiten a un paciente cardíaco saber si el estrés puede provocarle un ataque al corazón.
Investigadores de la Universidad de College London publicaron un artículo donde señalan que el pico de estrés es un disparador para provocar un ataque en personas que ya sufrieron un infarto o en pacientes en riesgo, como se los denomina en la jerga médica.
Los especialistas estudiaron un grupo de 34 hombres que habían tenido un infarto o dolores severos en el pecho unos 15 meses antes.
Así, descubrieron 14 síntomas precedidos por estrés, depresión aguda y angustia.
Los voluntarios debieron hacer una serie de tareas estresantes, como por ejemplo, dar un discurso en público. Luego se les tomó la presión y se les realizó análisis clínicos.
Los médicos hallaron que aquellos que habían sufrido un ataque necesitaron más tiempo para retornar a niveles normales de tensión arterial.
"Sospechamos que el estrés emocional puede disparar un ataque al corazón al grupo más vulnerable", señaló el líder de la investigación y psicólogo, Andrew Steptoe.
Además, encontraron que este grupo de riesgo tenía más plaquetas en sangre que el resto.
Prevención: cómo detectar los síntomas
Los especialistas recomiendan varias estrategias para evitar una enfermedad coronaria desatada por esta patología.
-Reconocer qué situaciones generan estrés y evitarlas o buscar maneras de reducir esa presión
-Realizar actividades desestresantes: ejercicio físico, bailar, escuchar música suave.
-Durante una actividad que le genere angustia, temor, depresión, nervios, intentar un corte, un "recreo" y tomar una bebida no estimulante de las células nerviosas (ni café, ni té ni alcohol: puede ser una gaseosa o un jugo), cerrar los ojos y hacer cinco minutos de relajación