Fumigaron sus abejas y ahora el Estado deberá indemnizarlo

La Justicia condenó a una provincia patagónica a pagar 250.000 pesos a un apicultor luego de la fatídica equivocación

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La justicia condenó a la provincia de Neuquén a pagar una indemnización de 250.000 pesos a un apicultor al que le mataron miles de abejas que tenía en 200 colmenares, al fumigar sus chacras con un pesticida.

El fallo fue dictado por la jueza en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de Neuquén Graciela Rossi, que tuvo en cuenta los daños económicos provocados al demandante ante la imposibilidad de vender miel, cera, polen y propóleos y el daño moral que le generó "la destrucción de su actividad comercial".

En la resolución, la jueza destacó que a la Provincia "le cabía el deber de actuar con la diligencia debida", pero "mediante el empleo de una cosa riesgosa,(en referencia al pesticida), violó las disposiciones de la ley 1796" y no previó las consecuencias de su uso.

De acuerdo al expediente, el 30 de octubre de 1999, la Estación grozootécnica, bajo la supervisión de funcionarios de la Secretaría de la Producción y Turismo de la zona norte de la provincia, fumigó alfalfa y plantas de las chacras de Eleodoro R. con "dimetoato", un producto tóxico y peligroso, según la denuncia.

Al interponer la demanda, el apicultor explicó que "el producto utilizado es altamente tóxico para abejas y aves, de riesgo ambiental alto y el daño que produce su aplicación sobre las abejas es la muerte de las que son directamente rociadas o el envenenamiento".

Asimismo destacó que la ley provincial 1796 prohíbe a los organismos competentes la pulverización con agroquímicos sobre colmenares y que antes de hacerlo, se debe notificar a los productores apícolas para que tomen medidas preventivas.

Al dictar el fallo, la magistrada tuvo en cuenta el informe de un ingeniero agrónomo que señaló que "la muerte de las abejas se ha producido por el pesticida", sustancia que "tras haber cumplido su función fisiológica, se torna tóxica a niveles elevados y el organismo muere".

La jueza valoró además los testimonios de los fumigadores, quienes admitieron que el insecticida, así como el tractor y la máquina para esa tarea los proporcionó la Estación Agrozootécnica que condujo la fumigación.