(EFE).- La Fiscalía Anticorrupción pidió dos años de cárcel para el ex presidente del banco BBVA Emilio Ybarra, y otros tres para el ex consejero delegado Pedro Luis Uriarte por un "delito continuado de falsificación de cuentas anuales" en el denominado caso de las "cuentas secretas" de la entidad.
En el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, conocido hoy, se solicitan también tres años de cárcel para los antiguos vicepresidentes del banco Gervasio Collar y Domingo Ampuero, por este mismo delito, y otros dos años y diez meses de prisión para el ex director financiero, Luis Bastida, como cooperador necesario.
El denominado caso de las "cuentas secretas" analiza la gestión de fondos extracontables del antiguo BBV (Banco Bilbao Vizcaya) por unos 225 millones de euros (alrededor de 270 millones de dólares), entre ellos el pago de 1,5 millones de dólares (1,25 millones de euros) para la campaña electoral del presidente Hugo Chávez en Venezuela.
Estos fondos salieron a la luz tras la fusión del BBV y Argentaria, que dio origen al actual Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA).
Según fuentes jurídicas, el Ministerio Fiscal pide menos años de cárcel para Ybarra porque le ha aplicado la atenuante de "confesión", ya que acudió al Banco de España en enero de 2001, antes de que se abrirse ninguna causa judicial, a dar cuenta de estos fondos extracontables.
En su relato de los hechos, por los que el BBVA ha declinado reclamar, el Fiscal habla de que estos fondos "sirvieron para realizar determinados pagos sin rastro en la contabilidad oficial del Banco y a resguardo de todo control institucional sobre la procedencia, conveniencia y, en su caso, legalidad de los mismos".
Entre ellos, se cita el pago de 1,5 millones de dólares a la sociedad Concertina, radicada en Curacao (Antillas Holandesas), con destino, al parecer, a la campaña de Hugo Chávez a la presidencia de Venezuela, según el Ministerio Fiscal.
Pese a la realización de estas operaciones, "sin rastro alguno en la contabilidad oficial", los acusados, en su condición de administradores, firmaron en el plazo oportuno las cuentas anuales del BBV de los ejercicios 1998 y 1999.
Según el escrito, Ybarra, Uriarte, Collar y Ampuero sabían "tanto de la inexactitud de las cuentas que formularon en las que ocultaron los referidos pagos e ingresos y las correlativas pérdidas y ganancias".
También el director financiero Bastida, siempre según Anticorrupción, puso "a contribución cuantos conocimientos y habilidades fueron necesarios para la formulación espuria de las mismas".
Tras la fusión de BBV y Argentaria en octubre de 1999, el actual presidente de la entidad, Francisco González, instó, en septiembre de 2000, a que estos fondos, situados en diferentes estructuras de Liechtenstein y Jersey "fuera de la contabilidad oficial", "fueran regularizados antes del cierre del ejercicio.