La Justicia argentina rechazó un pedido de amparo presentado por la filial local de la empresa textil española Zara en contra de la nueva "ley de talles" que rige en la provincia de Buenos Aires, informó la prensa económica local.
El juez en lo Contencioso Administrativo Federico Gallo Quintián, de la localidad bonaerense de La Matanza, desestimó la solicitud presentada por Zara Argentina, que entiende que la nueva norma es "inconstitucional" pues su aplicación viola el "principio de razonabilidad".
La nueva ley, que está vigente desde el 21 de diciembre último, obliga a los fabricantes a confeccionar ropa para adolescentes en todos los talles, como un recurso para frenar el avance de enfermedades como la anorexia y la bulimia.
La norma obliga a los comercios a tener en existencia todos los talles correspondientes a las medidas antropométricas de hombres y mujeres adolescentes de las prendas y modelos que comercialicen y ofrezcan al público.
Según el juez Gallo Quintián, la supuesta inconstitucionalidad de la ley "debe ser objeto de mayor debate y prueba", por lo que consideró que no resultaba posible evaluar la constitucionalidad de la norma y resolvió rechazar el amparo presentado por Zara.
La cadena española tiene siete puntos de venta en Argentina, pero sólo uno de ellos en la provincia de Buenos Aires.
La Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria ya había solicitado en noviembre pasado a la Corte Suprema una medida de no innovar para que el gobierno provincial se abstuviera de realizar inspecciones y labrar actas en los comercios de venta de ropa por la aplicación de la ley de talles, que establece multas de 100 a 500.000 pesos (32,5 a 163.000 dólares).
Para los fabricantes, la medida viola la libertad de industria y comercio y distorsiona el mercado único que protege la Constitución argentina.
Según la nueva norma, la ropa para las adolescentes deberá tener medidas a la altura del busto de entre 62 y 102 centímetros; de 60 a 80 centímetros de cintura; de 86 a 106 centímetros a la altura de las caderas; y un largo de entre 59 y 64 centímetros para las polleras (faldas).
La ley, que cuenta con el apoyo de entidades de defensa del consumidor, señala entre sus objetivos luchar contra enfermedades sociales relacionadas con trastornos de la alimentación.
En Argentina, el país del mundo con mayores índices de anorexia y bulimia después de Japón, el Parlamento ya dio media aprobación a un proyecto de ley que establece un patrón común de talles para la indumentaria de todas las edades.