Kennedy renunció como líder de los liberales demócratas británicos

Los diputados de su partido le quitaron el respaldo tras el escándalo que se inició cuando reconoció que se emborrachaba

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El líder del Partido Liberal Demócrata británico, Charles Kennedy, presentó ayer, sábado, su dimisión después de que varios diputados de su formación le retiraran el apoyo a raíz de que admitió que ha tenido problemas con la bebida.

Kennedy, hasta ahora líder de la tercera formación británica, dio a conocer su decisión en una declaración en la sede del partido.

Veinticinco de los 62 parlamentarios liberal demócratas querían que Kennedy dimitiera y se negaban a trabajar con él después de que hubiera reconocido el pasado jueves que se sometió a un tratamiento para superar sus problemas con el alcohol.

El líder liberal Charles Kennedy, no es el único político británico con excesiva inclinación a la bebida aunque su caso sea el más dramático.

El que fue primer ministro en tiempos de la Segunda Guerra Mundial y acaso el héroe favorito de los británicos, Winston Churchill (1874-1965), tenía una conocida querencia por el brandy y el buen champán francés.

De él se cuenta que en cierta ocasión se encontró en la Cámara de los Comunes con una diputada llamada Bessie Braddock, que le acusó de estar ebrio, a lo que respondió: 'efectivamente, señora. Estoy borracho, pero mañana por la mañana estaré ya sobrio mientras que usted seguirá igual de fea'.

Cuando un dirigente mormón que le visitó en su circunscripción electoral le explicó las razones por las que era abstemio -"Señor Churchill, no bebo porque el alcohol es como una patada de antílope unida al mordisco de una víbora"-, el líder conservador le espetó: 'toda mi vida he buscado una bebida así'.

Otro primer ministro, el liberal Herbert Asquith (1852-1928), solía tambalearse cada vez que hablaba o le tocaba responder a preguntas en la Cámara de los Comunes, y su afición a la bebida.

El canciller del Tesoro conservador Reginald Maudling (1919-1979) era también un gran bebedor, y de él se cuenta que durante una visita a Irlanda del Norte en su etapa de ministro del Interior, pidió a sus colaboradores: 'Por Dios, tráiganme un gran vaso de whisky escocés. ¡Qué país tan horrible!'.

Al único miembro del Parlamento que se le permite oficialmente consumir alcohol en la Cámara de los Comunes es al canciller del Tesoro o ministro de Finanzas durante el discurso de presentación del presupuesto.

No todos aprovecharon, sin embargo, la posibilidad que se les ofrecía, y así mientras que Kenneth Clarke optó en esa ocasión por el whisky escocés o Geoffrey Howe, por un 'gin and tonic', John Major y el actual titular, Gordon Brown se limitaron al agua mineral.

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