Rodrigo Palacio, que bien se te "B"

El delantero de Boca, figura del reciente Apertura ganado por el club de la Ribera, tiene una increíble y llamativa coincidencia con la segunda letra del abecedario, que le va marcando su destino. Su presente y su futuro parecen estar prederterminados. Conozca las curiosidades de la historia del bahiense

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Muchas veces la vida de una persona está marcada con ciertos características propias, cuestiones que tienen más que ver en muchos casos con el destino que con el azar. Sin ser una excepción a esta regla, Rodrigo Palacio vive guiado por ciertos patrones que se repiten a medida que va haciendo su camino, relacionado las letras B y V.

Comenzó a jugar en Bella Vista, en la categoría B de Bahía Blanca, pero pronto y gracias a sus goles llevó a su equipo hasta el Argentino B, torneo donde brilló surgiéndole la posibilidad de pasar a un equipo del Nacional B: Huracán de Tres Arroyos.

Tuvo un fugaz paso por Betis B de España, y recaló en Banfield donde se ganó la titularidad y se afirmó en Primera. El color verde y blanco también acompañó la trayectoria de Palacio, porque tanto Bella Vista como el Betis y Banfield le pusieron color a su corazón.

Luego de un extraordinario año fue adquirido por Boca junto con su compañero Daniel Bilos, por pedido expreso de Carlos Bianchi. Y a pesar de que "El Virrey" se alejó del club, Miguel Brindisi, su reemplazante, le dio el visto buenoal muchacho.

El entrenador duró muy poco en su cargo y llegó Jorge Benítez. Allí comenzó a jugar en un gran nivel, que junto con el envión que traía del club del sur bonaerense, el entrenador de la Selección argentina, Marcelo Bielsa, lo convocó para una gira por México.
Tras el cambio de orientador, el jugador se ?preocupó? ante la designación de José Pekerman, en lugar de Carlos Bianchi, entre otros, que podían continuar señalando su destino.

Sin embargo, la ventura le jugó una muy buena pasada. Fue convocado para jugar las Eliminatorias con Bolivia, en un encuentro donde si bien jugó pocos minutos, dejó impregnado su sello.

Una nueva etapa comenzaba en Boca, pero el bahiense se mantenía tranquilo porque llegaba a dirección técnica Alfio Basile. Palacio comenzó como titular, luego un mal momento lo relegó al banco, pero ante una nueva oportunidad se lució y pudo ser campeón, curiosamente en Bahía Blanca, donde comenzó toda esta historia.

Ahora su futuro está en Europa, donde es pretendido por uno de los más grandes de España y del mundo: el Barcelona -creer o reventar-.

Vivió vertiginosamente su llegada a la cima, mostrando un juego brillante, veloz y valiente, siempre hacia adelante, y a pesar de su timidez, puede sobrellevar las metas que su vida le pone en su viaje.

Matías Roque