Michael Eisner deja hoy el puesto que durante 21 años ocupó al frente de Disney, la gran empresa de Hollywood que primero sacó de la crisis pero que luego, según sus detractores, casi hunde.
El ejecutivo mejor pagado de la industria, de 63 años, deja su cargo como jefe ejecutivo de la compañía sin bombo ni platillos y, como resumen de las dos últimas décadas de su vida, sólo dice que le han dejado "más calvo".
Sin embargo, para bien o para mal, su huella queda grabada en todas las operaciones del estudio que recibió en 1984 en un estado macilento.
El sucesor de Eisner, Robert Iger, recibirá mañana una empresa diferente, un conglomerado mediático valorado en 30.000 millones de dólares que aglutina once parques de atracciones, operaciones televisivas, una sólida presencia en el campo teatral en Broadway y una línea de cruceros, además de los estudios de cine.
Es una imagen de prosperidad que esconde un futuro incierto. Durante su presidencia, Eisner también fue conocido por sus disputas con los que fueron su mano derecha, como Jeffrey Katzenberg.
De ella nació uno de los peores enemigos de Disney, con la creación de la división de animación de DreamWorks que tomó la delantera al estudio de Mickey Mouse en un campo donde hasta entonces era el rey.
Bajo el mandato de Eisner, los estudios Disney despidieron a más de 3.000 animadores y su transformación en un estudio competitivo en el campo de la animación por ordenador aún está por demostrar.
Incluso en el área de la animación tradicional, los éxitos de la primera década del directivo, como "La bella y la bestia" o "El rey león", se convirtieron en estos últimos años en estrenos nada memorables como "Home on the Range" o "Treasure Planet", el triste final de una época.
Otras disputas de Eisner pueden provocarle nuevos quebraderos de cabeza a Disney a menos que Iger consiga frenar el daño. Se trata del enfrentamiento entre Eisner y Steve Jobs, director ejecutivo de los estudios Pixar, la compañía que le ha dado a Disney sus únicos éxitos en el campo de la animación por ordenador, en una alianza que concluirá con el estreno el próximo año de "Cars".
Iger ha resucitado las conversaciones rotas entre Eisner y Jobs para mantener una posible alianza con la empresa líder en este campo, en lugar de ganarse un nuevo rival.
Sorprendentemente, una de las áreas donde Eisner fue más criticado durante su mandato tras la ruinosa compra de la cadena ABC, la televisión, le ha endulzado la despedida.
"Una semana más tarde no me hubiera podido apuntar el tanto", bromeó, al recibir la noticia de que ABC es la cadena más popular en los EE.UU. en un sector de audiencia entre los 18 y los 49 años, el más buscado por los anunciantes, por primera vez en diez años.
En el área de los parques de atracciones, Eisner también deja su cargo en el mejor momento, tras la inauguración de un nuevo parque en Hong Kong que espera que sirva de puerta de entrada al mercado oriental.
Sin embargo, los problemas siguen presentes también en ese campo: la costosa inversión en EuroDisney permanece en números rojos y la crisis turística afecta de frente a todas estas operaciones.
En el campo del cine de imagen real, las pérdidas ascienden a 300 millones de dólares en el último trimestre. Pero los estudios esperan levantar cabeza con el futuro estreno de nuevas entregas de "Pirates of the Caribbean" y de la saga "The Chronicles of Narnia", de la que quieren hacer un nuevo Harry Potter.
Iger tomará mañana las riendas de una compañía plagada de incógnitas donde la más subrayada es el futuro de su predecesor. Lo único que se sabe es que Eisner permanecerá como uno de los mayores accionistas de la empresa, en control de unos 14 millones de acciones valoradas en 327 millones de dólares.
Y que mantendrá sus lazos con una empresa en la que eligió personalmente a su sucesor y sólo después de una revuelta de accionistas.
Incluso está considerando mantener una oficina en los estudios Disney, despacho que en un golpe de ironía podría ser el que dejó vacante Roy Disney, sobrino de Walt Disney y el hombre que lideró la revuelta contra Eisner que hoy acaba con su marcha.