El ex presidente Carlos Menem se encuentra en la recta final de su campaña electoral, como primer candidato a senador por el justicialismo de La Rioja, aunque en los próximos días también se presentará en distintos actos en Santa Fe y Entre Ríos.
El ex jefe de Estado volvió a cargar ayer contra el presidente Néstor Kirchner, durante una visita al Colegio Joaquín V. González, ex Nacional de La Rioja, donde cursó sus estudios de bachiller, en la capital de la provincia.
En declaraciones a la prensa local, Menem reiteró que existió "deslealtad" del sector liderado por el gobernador Angel Maza, que competirá ante él como candidato a senador por el Partido de la Victoria.
El gobernador riojano también fue cuestionado en la provincia por utilizar el aparato oficial y los fondos públicos para llevar adelante su campaña proselitista.
En ese sentido destacó que, pretender "volcar una elección a favor de sus candidatos con dinero y recursos, es no conocer al pueblo de La Rioja, que no tolera este tipo de actitudes".
A pesar de sus reclamos, el ex presidente se mostró optimista y recordó que ya transitó situaciones similares "cuando trabajamos desde el llano y tuvimos en contra el gobierno, pero triunfamos siempre".
Entre esas ocasiones, Menem citó "las elecciones presidenciales del 2003, con todos los gobernadores en contra y el gobierno nacional de Eduardo Duhalde, si bien luego no nos presentamos a la segunda vuelta, porque el fraude ya estaba instalado", justificó.
Por eso, se mostró convencido de que se alzará con una victoria el 23 de octubre y aseguró que no le tiene "temor a los recursos, porque admiro al pueblo y sé como votará".
Sobre las encuestas y su posicionamiento, Menem adelantó que el PJ lleva una "diferencia significativa", sobre el frente oficialista liderado por Maza.
Luego de sus fuertes críticas al gobierno nacional, Menem insistió en que Kirchner "siente odio hacia mí", pero aseguró desconocer "qué le hice" para que el Presidente adopte dicha actitud.
El ex mandatario consideró que "rescataría algo si existiera mejor distribución de los recursos en aquellos sectores más necesitados", pero "colapsó el sistema de salud y el de educación, los índices de seguridad son lamentables, la situación de Argentina no diría que es mala sino pésima", analizó.