La tenista María Sharapova, de 18 años, nueva número uno del mundo tras desbancar a la estadounidense Lindsay Davenport, se convirtió en la primera jugadora rusa en alcanzar la primera plaza del ránking de la WTA.
"Ser la número uno es un sueño hecho realidad. Tuve que trabajar muy duro, pero el resultado fue increíble", declaró la tenista, que lleva varios meses cercando el primer puesto de la clasificación mundial. Una lesión en los pectorales aplazó, durante unas semanas, su asalto al cetro que ostentaba Davenport.
La carrera de Sharapova, campeona de Wimbledon el año pasado, y que este año ya acumula tres torneos (Tokio, Doha y Birmingham), es la de una chica dedicada al tenis casi por completo desde sus primeros pasos. Una biografía ligada siempre a una raqueta y a las pistas de tenis que la vieron crecer hasta convertirse en la estrella que ocupa hoy las portadas.
Cuando todavía no había cumplido diez años, Sharapova decidió embarcarse en un viaje que marcó su vida. Se alejó de su madre y viajó a Estados Unidos, su segunda casa desde entonces, para convertirse en una de las promesas más atractivas de los circuitos juveniles.
"Estaba muy sola", explicó la tenista. "Extrañaba a mi madre de una forma terrible. Mi padre trabajaba todo lo que podía, así que casi no podía verme", recordó.
"Cuando venís de la nada te convertís en una persona ambiciosa y con determinación. Tuve que luchar mucho más para poder conseguirlo", comentó la tenista siberiana, la decimoquinta mujer que ocupa el primer puesto del ránking WTA desde que se creara en 1975.
La tenista rusa, que parte como cabeza de serie número uno en la próxima edición del Abierto de Estados Unidos, no dudó en hablar claro sobre el buen momento profesional que vive, y señaló que, una vez conseguido el objetivo de proclamarse número uno, su motivación sigue siendo la de seguir mejorando para afianzarse en esa primera posición mundial.
"Por supuesto, el dinero es una motivación. El tenis es un negocio y un deporte, pero lo más importante es convertirte en la número uno del mundo y la mejor. Ese es el sueño que me mantiene luchando", recalcó.