Sorprendentes detalles de la familia Bin Laden

"En Arabia Saudita, las esposas son como animales estimados por sus maridos", cuenta en su libro la cuñada de Osama

162

Carmen Bin Laden estuvo casada 15 años con uno de los 54 hermanos de Osama y acaba de publicar Inside the Kingdom (Dentro del reino) para explicarle al mundo que no tiene nada que ver con el terrorismo.

En sus páginas -que decidió escribir por sus hijas- define al líder de Al Qaeda como ?un fanático que predica con ferocidad ideas extremistas, para lo que dispone de una amplia gama de recursos?.

La vida de Carmen Bin Laden cambió por completo a partir de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, cuando su apellido comenzó a sobresaltar a las personas, al punto que hoteles y restaurantes rechazan sus pedidos de reserva.

El diario La Nación publicó ayer que Carmen y Yeslam se conocieron en Suiza, donde él estaba de vacaciones y ella vivía. Se casaron y fueron a vivir a Arabia Saudita, donde tuvieron tres hijas: Wafah, Najia y Noor.

La suiza estuvo casada durante 15 años con Yeslam, uno de los 54 hermanos (de 22 madres diferentes) de Osama y lleva ahora el apellido del terrorista más buscado del mundo.

Con Inside the Kingdom (Dentro del reino), la mujer busca explicarle al mundo que a pesar del apellido que lleva ella no tiene nada que ver con el terrorismo.

Y decidió contar detalles acerca del período en el que vivió con la familia de Osama Bin Laden, tratando de adaptarse a la sumisión total impuesta a las mujeres por los sauditas y a veces rebelándose contra ella. "En Arabia Saudita, las esposas son como animales estimados por sus maridos", relata Carmen, que actualmente vive en Ginebra.

La mujer no duda en asegurar que su ex cuñado sería ?muy capaz de cometer atrocidades como esa?, en referencia a los ataques de Londres de julio pasado. ?Osama es un fanático que predica con ferocidad ideas extremistas. Y además dispone de una amplia gama de recursos. Pero, obviamente, no sé si está involucrado en los atentados de Londres?, dijo.

Sin embargo, resalta: ?es extremadamente dogmático, inflexible y despiadado?.

Carmen cuenta que luego de los atentados contra el World Trade Center empezó a recibir llamadas telefónicas con amenazas, perdió muchos amigos y, aún hoy, no consigue reservar mesa en un restaurante.

?Yo y mis hijas nos convertimos en prisioneras de los atentados, y eso es una carga para el resto de nuestras vidas. Me preocupa sobre todo la integridad física de mis hijas. Pero hemos tomado algunas medidas de seguridad y tratamos de seguir con nuestra rutina?, relata.

Secretos de familia

Según Carmen, ?los Bin Laden siempre estuvieron muy orgullosos de Osama?, a quien consideran ?un héroe y en un modelo por seguir?.

Su relación con su cuñado era nula: ?Yo no lo veía con mucha frecuencia porque él vivía lejos de la familia, a pesar de que su relación con ella era excelente. Su devoción religiosa era tan intensa, que llegaba a intimidar a sus propios parientes. Cuando él entraba en la sala, se percibía la fuerte impresión que causaba a todo el mundo?.

?Él no se me acercaba?, recuerda Carmen, quien detalló que ?un día vino a visitar a mi marido y yo le abrí la puerta. Le sonreí y lo invité a entrar. Pero él me dio vuelta la cara bruscamente. Sólo después entendí su gesto. Yo tenía el rostro descubierto y él no podía verme así?

Hasta sus propios parientes le tenían miedo, al punto de que nadie se atrevía a contrariarlo.

Del día de su casamiento dice que fue uno de los más extraños que pasé en Arabia Saudita: Yeslam, un cuñado y yo fuimos a la notaría y, mientras ambos entraban, yo me quedé en el auto vestida con una burka. Poco después, ellos volvieron con un libro para que yo firmara. Firmé, se llevaron el libro para adentro y de ese modo estábamos casados. La fiesta de casamiento duró dos días, pero no vi a mi marido durante la celebración. Las mujeres estaban en una fiesta y los hombres, en otra.

La mujer vivía encerrada en la casa y no tenía ningún tipo de actividad (los hoteles, clubes, teatros y restaurantes son exclusivos para hombres).

Asimismo, los criados no podían recibir órdenes directas de la mujer: ?Una vez, mi suegra y una cuñada me miraron extrañadas porque agradecí a una empleada que me había servido una taza de té?.

Read more!