Una droga comúnmente usada para tratar la alta presión sanguínea podría ayudar a las víctimas de desórdenes de estrés post traumático a bloquear recuerdos horribles.
Una investigación en los Estados Unidos sugiere que un betabloqueante llamado propranolol puede interferir en el modo en que el cerebro almacena la memoria y tiene el potencial de "cerrar" algunas puertas.
Es sabido que cuando a ratas que aprendieron a temer un tono porque estaba seguido de un shock eléctrico se les da propranolol pierden esa respuesta aprendida. Es decir, la rata se "olvida" de que ya sintieron el dolor.
Un equipo en Cornell University, en Nueva York, ahora logró resultados similares en humanos y está reclutando pacientes para un experimento, informa Nature. Margaret Altemus, a cargo del estudio, dijo a la revista que muchos que sufren estos traumas no tienen ganas de intentar el tratamiento, y prefieren opciones más estables como terapias de exposición, en las que los animan a pensar sobre sus experiencias traumáticas y luego se calman recordando cosas felices.
En el experimento, Altemus le pedirá a los voluntarios que tomen la droga cada vez que sienten los síntomas, como taquicardia, o cuando recuerdan el episodio traumático.
Los estudios preliminares sugieren que la droga podría romper el vínculo entre recuerdos particulares y el pánico, previniendo así flashbacks o recuerdos traumáticos en algunos pacientes.
Algunos psiquiatras son escépticos en cuanto a la terapia, pues el estrés post traumático no siempre está disparado por un recuerdo conciente. Otros, piensan que usar drogas que interfieren con la memoria puede ser antiético. Paul McHugh, psiquiatra de la Johns Hopkins University en Baltimore, Maryland, dijo: "Los psiquiatras una y otra vez marchan hacia donde los ángeles no se atreven a pisar".