"Jugaba" con una Itaka y se le "escapó" un disparo mortal

Un efectivo de la Policía bonaerense disparó accidentalmente a un comerciante y luego se quitó la vida

Guardar
(NA)

- Un efectivo de la Policía bonaerense mató, aparentemente en forma accidental, a un kiosquero y luego se suicidó descerrajándose un balazo en la cabeza, en medio de un trágico episodio ocurrido esta madrugada, en la zona céntrica de la localidad de Morón.



Según informó a la prensa el fiscal a cargo de la causa, el policía disparó contra el kiosquero matándolo en el acto, y casi de inmediato se pegó un balazo en la cabeza.



"El policía era conocido del comerciante, así que la principal hipótesis es que el disparo ha sido accidental", señaló el titular de la Fiscalía número 2 de Investigaciones de Morón, a cargo de la causa abierta por el episodio.



Los investigadores policiales del caso señalaron que el efectivo policial -un sargento que se desempeñaba en la seccional primera de Morón y que tenía 38 años- estaba "jugando" con una escopeta Itaka y en esas circunstancias se le "escapó" un disparo.



En ese momento -el hecho sucedió alrededor de las 4:00 de la madrugada- el disparo impactó en el estómago del kiosquero, identificado por los investigadores policiales como Carlos Zabala, de 49 años, hermano del dueño del comercio.



De acuerdo con lo señalado por los voceros consultados, el policía, al darse cuenta de lo que había sucedido, se dirigió al patrullero, que estaba a unos metros del maxikiosco, y tomó el arma reglamentaria, una pistola 9 milímetros, con la cual se efectuó un disparo, que finalmente le provocó la muerte.



En el lugar donde se produjeron los incidentes, un maxikiosco de la calle Sarmiento al 600, a sólo unos metros de la estación de trenes de Morón, en la zona oeste del Gran Buenos Aires, había una persona, que se desempeña como empleado en el kiosco.



En ese sentido, el fiscal indicó que el único testigo fue llevado a la comisaría de la zona para declarar y tratar de arrojar luz sobre lo que realmente ocurrió en el lugar.



El policía, que había resultado gravemente herido después de pegarse el balazo, fue llevado de inmediato hacia el Hospital de Haedo, pero falleció poco después, como consecuencia de las lesiones sufridas.



Un amigo del comerciante fallecido, Ricardo Posadas, quien tiene un negocio al lado del maxikiosco donde se desencadenaron los hechos, coincidió con la información policial y sostuvo que "aparentemente el policía estaba jugando con el arma" cuando se produjo la tragedia.



"Cuando se dio cuenta que había matado a su amigo, fue hasta el auto, buscó el arma, y se pegó un balazo", señaló el comerciante en declaraciones a la prensa.