A sus 30 años, Benito Martín León ?argentino nacido en la provincia de Salta- lo único que quiere es casarse el 28 de mayo próximo con su compañero Camille Josephine Barré, siempre y cuando el alcalde Patrick Ollier, del ayuntamiento francés de Rueil-Malmaison, lo autorice.
Vestido de mujer, su fotografía recorrió los principales medios de Francia ?publica el diario Clarín en su edición de ayer- porque cuando llegó al Registro Civil quiso anotarse como Mónica. Y quiso, también, contraer matrimonio nada más y nada menos que con otro varón: Barré tiene 46 años, se operó para cambiarse el sexo y estuvo casado durante siete años, hasta que se divorció a mediados de la década pasada.
El tema es que ambos quieren casarse vestidos como mujer, más allá de que para las leyes francesas a Camille se lo acepta como mujer por haberse operado. Pero el tema es que Mónica es considerada por su condición de transgénero; viste como mujer pero no lo es.
El problema no hubiese sido tal si el salteño no exigía que le aceptaran la firma bajo el nombre de Mónica, ya que su documento lo identifica como Monsieur León.
Las autoridades sospechan que el argentino sólo podría casarse para no tener problemas legales para permanecer en Francia, ya que sus papeles no están en reglas y fue detenido en varias ocasiones por ejercer la prostitución.
Cuentan los medios que en público se muestran como ?tortolitos? y que hasta Camille reprime a Mónica cuando la ve fumar demasiado.
Mónica, según el mismo matutino argentino, se puso ese nombre en alusión a la actitud combativa de la tenista Mónica Seles y desde que era muy chica se vestía con la ropa de su mujer, por lo que fue golpeada por su padre.
En los últimos días llamó a su mamá para decirle que se casaba con una mujer.