En Brasil le tiraron una banana a Grafite y le dijeron ?macaco?

El delantero que denunció por discriminación a Desábato fue ofendido en el Pacaembú de San Pablo, cuando ocupaba el banco de la selección brasileña. Las imágenes de la agresión

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El delantero brasileño Grafite, cuya denuncia por racismo contra el defensa argentino Leandro Desábato le costó al jugador del Quilmes cerca de 40 horas en una comisaría, lamentó haber sido nuevamente el blanco de una muestra de racismo en las canchas de fútbol.

"Grafite: macaco" era el letrero escrito en una banana que fue arrojado en la noche del miércoles a la cancha del estadio Pacaembú de la ciudad de Sao Paulo, durante el primer tiempo del partido amistoso en que Brasil venció por 3-0 a Guatemala.

El jugador del Sao Paulo, que brilló en el amistoso tras sustituir al veterano Romario -quien se despidió  de la selección brasileña-, dijo no haber visto la manifestación ofensiva ni haber sido informado sobre el incidente.

La banana fue arrojado por un hincha aún no identificado cerca del banco en el que estaban los suplentes brasileños y antes de que Grafite sustituyera a Romario en el equipo nacional.

"No sabía eso. A partir del momento en que ocurrió aquello (el incidente con Desábato), sabía que ese tipo de manifestación podía repetirse", afirmó, en declaraciones a la radio CBN, el delantero, autor del tercer gol de Brasil y que recibió elogios del seleccionador Carlos Alberto Parreira.

"Es una pena que eso haya ocurrido aquí", agregó el jugador al referirse a un partido al que asistieron, en su mayoría, hinchas brasileños y que había sido anunciado como una fiesta para despedir a Romario.

La frase ofensiva contra Grafite es la misma que figuraba en letreros exhibidos por hinchas del Quilmes en el primer partido que disputó el equipo argentino, en Buenos Aires, tras el incidente con Desábato.

El atacante del Sao Paulo dijo que no pretende ser el líder en una campaña contra las manifestaciones racistas en los estadios pero que, por lo menos, espera un poco de respeto. "No quiero que las personas se acuerden de mí por eso. Apenas quiero hacer mi trabajo dentro de la cancha. Pero quiero respeto", afirmó.

El brasileño ratificó que no pretende retirar la denuncia por racismo contra el jugador del club Quilmes. Desábato, que estuvo preso cerca de 40 horas, fue detenido hace dos semanas en la cancha del estadio Morumbí de la ciudad de Sao Paulo tras el partido en que el Sao Paulo venció por 3-1 al Quilmes argentino por la Copa Libertadores.