Histórico encuentro entre comunistas y nacionalistas

Será mañana, entre los presidentes del Kuomintang, Lien Chan, y del Partido Comunista Chino, Hu Jintao, que intentarán terminar con 60 años de hostilidades

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(EFE).-

China se prepara para la reunión de mañana, viernes, entre los presidentes del Kuomintang (KMT), Lien Chan, y del Partido Comunista Chino (PCCh), Hu Jintao, que simbolizará el fin de 60 años de hostilidades.



Hu, también presidente de China, y Lien, jefe de la oposición taiwanesa, tienen previsto reunirse a las 15:00 hora local (07:00 GMT) en el primer encuentro de máximos líderes comunistas y nacionalistas desde 1945.



En la histórica reunión, los líderes de los partidos que se enfrentaron en una guerra civil entre 1945 y 1949 "pondrán fin a décadas de hostilidad", según destacó hoy el periódico oficialista "China Daily".



La reunión será el momento álgido de la visita de Lien, bautizada por Pekín como "el viaje de la paz" y, según los analistas, servirá para calmar los crispados ánimos entre Taipei y Pekín, muy enfrentados en los últimos meses debido a la Ley Antisecesión (que contempla medios "no pacíficos" para reunificar China y Taiwán).



Lien destacó hoy, a su llegada a Pekín, que "conseguir un futuro en paz y en el que todos salgan beneficiados es la responsabilidad histórica común (de China y Taiwán)", y calificó el viaje de "un primer paso crucial" para la mejora de relaciones.



La última reunión entre un máximo líder comunista y otro del KMT se produjo en agosto de 1945, cuando Mao Zedong y Chiang Kai-shek se reunieron en la entonces capital provisional china, Chongqing, para celebrar la retirada de los invasores japoneses.



Las fotos de la época muestran a Mao y Chiang brindando alegres en un banquete por el fin de una guerra en la que PCCh y KMT se aliaron.



Sin embargo, tras la derrota del enemigo común japonés, salieron pronto a relucir las divisiones entre los nacionalistas, apoyados por los EE.UU., y los comunistas, ayudados entonces por la Unión Soviética, en uno de los primeros episodios de la "Guerra Fría".



Ya en los años 30 ambos partidos habían estado muy enfrentados, no en vano Chiang ordenó la matanza de cientos de comunistas en Shanghai (1927) y la campaña anticomunista que obligó a las guerrillas de Mao a la gran retirada de 6.000 kilómetros conocida como "La Larga Marcha" (1934-35).



La guerra civil acabó con la derrota del KMT y su retirada a la isla de Taiwán, donde Chiang proclamó el gobierno de la República de China cuyo poder ostentó el partido hasta 2000, cuando fue derrotado por los independentistas del actual presidente Chen Shui-bian.



No hubo ningún armisticio, por lo que la guerra "terminó de facto, pero no formalmente", según comentó hoy a la prensa el profesor Shi Yinhong, experto en relaciones internacionales de la Universidad de Pekín.



El KMT, que siempre apoyó la reunificación entre Taiwán y una China democratizada, declaró en 1991 el fin de las hostilidades con Pekín, aunque de forma unilateral.



Mucho se ha especulado en medios chinos y taiwaneses acerca de qué partido pueden sacar ambos líderes de la reunión, especialmente los periódicos de Taiwán, donde la libertad de prensa es mayor.



El taiwanés "United Daily Times" aseguró que Hu ofrecerá a Taiwán, a través de Lien, un acuerdo de asociación económica (CEPA) que eliminaría las tasas de importación sobre ciertos productos.



Otros medios trataron sobre la posible firma de un armisticio entre comunistas y nacionalistas del KMT, aunque lo más probable es que sólo haya una declaración conjunta llamando a la reconciliación entre chinos a ambos lados del Estrecho de Taiwán.



También predijeron que el presidente chino regalará dos pandas al líder del KMT, como símbolo de amistad entre los pueblos (una tradicional estrategia de Pekín, que por ejemplo dio dos osos al entonces presidente estadounidense, Richard Nixon, en 1972, cuando EEUU y China restablecieron relaciones).



El Gobierno independentista taiwanés, que ve con recelo esta visita, ya señaló que acuerdos como el citado CEPA no pueden ser aceptados por la oposición, y hasta se opone a recibir el supuesto regalo de los pandas, alegando que "importar especies en peligro de extinción requiere aprobación estatal".



Una semana después del viaje de Lien, visitará China otro líder de la oposición taiwanesa, James Soong, presidente del Partido Primero el Pueblo.