Camilla Parker Bowles será princesa de Gales cuando se case el próximo 8 con el príncipe Carlos, heredero del trono británico, lo que puede molestar a los admiradores de la princesa Diana de Gales, según publicó hoy, domingo, la prensa de este país.
El secretario de Estado de Asuntos Constitucionales, Christopher Leslie, confirmará ese extremo mañana, lunes, en una respuesta parlamentaria a una pregunta del diputado laborista Andrew Mackinlay.
En declaraciones al dominical "The Sunday Times", una portavoz del Ministerio de Asuntos Constitucionales confirmó que "el lunes habrá una declaración en respuesta a una pregunta parlamentaria".
"Es sencillo. Ella (por Camila) automáticamente toma el título de princesa de Gales y todos los otros títulos que implica el matrimonio con el príncipe de Gales", explicó la portavoz.
Según fuentes gubernamentales consultadas por el diario, haría falta un cambio legislativo para que la prometida del hijo mayor de la reina Isabel II no acepte la lista de títulos asociados a su futuro esposo.
Hasta ahora, Clarence House, residencia oficial del heredero de la Corona, había subrayado que Camilla adoptaría el título de duquesa de Cornualles y no el de princesa de Gales, con el fin de no ofender a los simpatizantes de Lady Di.
Vivianne Parry, antigua colaboradora de Diana, quien murió en un accidente de tráfico en París en 1997, se declaró alarmada al conocer la noticia.
"Hay que tener en cuenta la sensibilidad de la nación. Para la nación, Diana, princesa de Gales, era insustituible", comentó Parry al periódico.
El pasado 21 de marzo, Christopher Leslie ya causó polémica al confirmar que Camila se convertirá por ley en Reina si Carlos ocupa algún día el trono, circunstancia que no aprueba el pueblo británico, según todos los sondeos de opinión.
Clarence House trató de quitar dramatismo al asunto y reiteró que la novia del príncipe de Gales no quiere ser Reina y, en caso de que su futuro marido sea coronado, llevará el título de Princesa Consorte.
Carlos y Camila, cuya boda tuvo unos preparativos marcados por numerosos contratiempos, se casarán por civil el próximo viernes en el Ayuntamiento de Windsor, a las afueras de Londres.