Trágico asalto y toma de rehenes en Costa Rica

Al menos nueve personas murieron como consecuencia de un frustrado robo a un banco que finalizó con la entrega del último delincuente

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(EFE).- Al menos nueve muertos -tres asaltantes, un policía y cinco rehenes- es el saldo de un asalto frustrado a un banco en el noroeste de Costa Rica que concluyó esta noche con la entrega pacífica del último atracador.

El asalto se produje el martes por la tarde en la sucursal del Banco Nacional de Costa Rica de Monteverde, una localidad montañosa en el noroeste del país, y los hechos transcurrieron en medio del hermetismo oficial hasta casi el final del suceso, cuando el ministro costarricense de Seguridad, Rogelio Ramos, dijo a
periodistas que "son nueve (los muertos)".

El ministro indicó que todas las víctimas fallecieron el mismo día del asalto, menos el policía Oscar Quesada, de la Unidad de Intervención Policial, quien murió hoy después de que un grupo de agentes entrara a la sede bancaria para intentar poner fin al robo a mano armada.

Horas después, el último asaltante se entregó voluntariamente a la policía y libero a la rehén que retenía, luego de lo cual fue trasladado a otro lugar, mientras los médicos forenses procedían a levantar los cadáveres que quedaron tendidos en la sucursal bancaria.

Hasta el momento se desconoce los nombres, nacionalidad y móvil de los atacantes del banco, que supuestamente fueron cuatro aunque algunas fuentes no oficiales apuntan a cinco, quienes desde un principio fracasaron en su intento por la acción de un guardia de seguridad de la entidad bancaria, quien abatió a dos de ellos antes de ser herido y huir.

Según datos de los medios de prensa locales, no confirmados oficialmente, 21 personas fueron liberadas o huyeron por sus propios medios del lugar de los hechos, varios con heridas de gravedad por las que fueron internadas en diversos centros hospitalarios de la capital costarricense.

El ministro aseguró, sin embargo, que ninguno de los heridos o muertos "fue originado por las autoridades".

"Debemos hacer un análisis de qué es exactamente lo que sucedió allí, pues las personas que fallecieron dentro del lugar y dos sospechosos (que murieron) afuera vivieron un enfrentamiento, la verdad, muy violento".

Según el ministro, "por el número de personas heridas que hemos trasladado a los hospitales, por el número de fallecidos, habrá mucho de qué hablar con respecto a la doctrina con la cual los bancos manejan la seguridad".

Durante la tarde, un grupo de policías costarricenses irrumpió al comenzar la tarde en la sucursal, donde se escucharon varias detonaciones, pero aún no está claro lo que sucedió en el interior del recinto.

Tras entrar por la fuerza, el policía Quesada falleció y otro resultó herido al igual que un civil, quienes fueron trasladados a la clínica de Monteverde y posteriormente a un hospital de San José.

Entre las personas liberadas figura una mujer de 29 años, embarazada de siete meses, identificada como Nancy Ramírez.

Ramírez, empleada del banco, habría sido "canjeada" por las autoridades, las cuales lanzaron a los secuestradores un paquete al interior del banco, cuyo contenido se desconoce, a cambio de la liberación de la embarazada.

Otro de los liberados es un turista extranjero (su nacionalidad no ha sido precisada aunque los medios de comunicación conjeturan que es canadiense), identificado como David Sunders, y quien fue trasladado al Hospital México, en San José, tras ser herido de bala, según confirmó a la prensa el médico Mauricio Samarriaga.

Otra mujer liberada fue identificada como Francini Prendas, quien presentaba una crisis nerviosa, al igual que el joven Steven Villegas, cliente del banco y logró salir por sus propios medios de la agencia.