Ni bien terminó de dar el chapuzón ?consuelo? en un hotel de Viña del Mar, el día de Rocío Marengo se puso negro.
En ese ámbito empezó a privilegiar los medios chilenos antes que los argentinos. ?Rocío, ¿qué pasa? ¿No querés hablar con nosotros??, preguntó Santiago Zeyen del programa ?Contalo contalo?, de Canal 9. ?No vas a hacer una nota conmigo, tarado?, respondió la rubia, esquivando de paso a otro notero, a quienes también impidió hablar con su madre, Graciela Paganini.
En declaraciones que reproduce El Mercurio On Line, Rocío explicó que esto se debe a que esos medios han ?hablado mal de Chile y su gente?.
Pero ese era sólo el comienzo de un día agitado. Junto a la alcaldesa de Viña del Mar, Virginia Reginato, la rubia fue a visitar niños al Sanatorio Marítimo.
Allí empezaron a gritarle: ?¡Luciana, sos lo más grande... sos lo más grande!?. ?Por las tetas?, le respondió la modelo de Canal 13 que, a esas alturas, no estaba para bromas, indica EMOL.
?Los periodistas me preguntan cosas justo aquí, cuando vengo a hacer una visita a niñitos. No hay respeto?, reclamó Rocío al dejar el Sanatorio.
El único momento en que Marengo pareció hacerle frente a su mal momento fue cuando un grupo de seguidores de una banda musical empezó a burlarse de ella.
Rocío corrió hacia ellos, firmó autógrafos, posó para las fotos, se paró frente a ellos y empezó a mover su cola. Logró que la aplaudieran.
Pero el momento más picante estaba por llegar. Consultada constantemente por el supuesto apoyo de la prensa argentina a Luciana Salazar, se despachó: ?Estoy sentida, pero creo que fue una campaña arreglada entre tu programa y ellos?, increpó a una notera del ?S.Q.P.?.
Sobre el ya famoso topless de Salazar, remató: ?Una chica que hace escándalo en el Festival no puede ser reina?.