Una remake de bajo presupuesto y actores que no eran profesionales fue estrenada hace menos de un mes en el Festival Cinematográfico Sundance en Estados Unidos.
La novedad reside en que recaudó 600 millones de dólares y es el icono de la pornografía norteamericana.
La película Deep Throat (Garganta Profunda) retoma el film antecesor, el primero en destapar el género adulto en 1972 y piedra de toque del erotismo cinematográfico.
No obstante, Deep Throat se filmó en seis días, con 25 mil dólares y un protagonista que era miembro del equipo técnico, que reemplazó a último momento a un actor principal.
La película relata la historia de un médico que colaboraba con una paciente que tenía una dolencia insólita: un sector erótico en su garganta.
En 1972, el film provocó revuelo en la prensa y en los espectadores, que colmaron las salas.
La remake se estrenará en Norteamérica pasado mañana.