Las empresas francesas instaladas en Argentina deben entender la nueva realidad económica del país y aceptar las actuales tarifas, en pesos y no en dólares, que no podrán subir más de 16%, recordó este jueves en París el ministro argentino de Economía Roberto Lavagna.
En una entrevista con Radio Francia Internacional (RFI), el responsable, que acompaña al presidente Néstor Kirchner en su visita de trabajo de tres días en París, reconoció que existe una gran negociación en curso con varias empresas francesas, sobre todo Suez, que distribuye agua a Buenos Aires vía su filial Aguas Argentinas.
"Durante las negociaciones hemos hablado de un aumento de las tarifas del orden del 16% que servirá para aumentar las inversiones en 250 millones de pesos a los que agregaríamos una cifra algo menor de inversiones directas del Estado hasta llegar a 400 millones" al año, explicó el ministro, subrayando que las empresas francesas deseaban un aumento mucho mayor que podría rondar el 60%.
La visita de Kirchner a París coincide con un período difícil para Suez y para la empresa de electricidad EDF, que entraron en el país en la ola de privatizaciones de los 90 y vieron cómo la era de bonanza se hizo añicos en 2002, cuando el peso argentino se vino abajo.
En este momento, las compañías desean subir considerablemente las tarifas de sus servicios, pero el gobierno argentino no está dispuesto a permitirlo y las dos empresas se estarían planteando incluso una salida del país.
"Estamos en plena negociación. El problema mayor es que las empresas tienen que pasar de un esquema con tarifas en dólares, e incluso indexadas a la inflación estadounidense, a tarifas en pesos", explicó Lavagna.
Según él, Suez y EDF, vía su filial argentina Edenor, siguen pensando en sus antiguas tarifas en dólares aunque ahora "todos los precios en Argentina son en pesos porque los salarios de la población son en pesos". El resto es pasado, según el responsable.
Frente a las amenazas de Suez de salir de Argentina, Lavagna estimó que puede tratarse del "escarceo propio de la negociación" "O tal vez pueda terminar siendo el resultado si es que no hay acuerdo pero no lo sabemos todavía y es preferible no llegar a este punto", estimó.
Con respecto al canje de la deuda externa por 81.800 Millones de dólares formulada por el gobierno argentino hace cuatro días, Lavagna estimó que la respuesta ha sido "interesante sobre todo por parte de inversionistas institucionales en los tres primeros días" y garantizó que ésta es la "oferta definitiva de Argentina".
"Argentina hizo una oferta inicial en 2003 y finalmente hubo una mejora de la oferta tras negociaciones. Estamos al límite de lo que podemos pagar sin afectar a nuestro crecimiento. Muchos, con realismo, la aceptarán y otros quizás elijan la vía judicial", apuntó.
Lavagna estimó que cuando las dos terceras partes de la deuda argentina total se normalicen, el país saldrá oficialmente del default.
"La deuda es una cuestión que hay que resolver, pero de ella no depende la vida política y económica de Argentina", concluyó.