Silvio Berlusconi ya no es el presidente del Milan

El Primer Ministro Italiano renunció al cargo que ocupaba desde 1986, a raíz de una ley antimonopolio

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El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha dimitido como presidente del Milán, un cargo que ocupaba desde marzo de 1986, informó el club lombardo mediante un comunicado.

La dimisión de Berlusconi se ha producido a raíz de una nueva normativa impulsada por la Autoridad Antimonopolio, que prohíbe a quienes ocupen algún puesto en el Gobierno gestionar compañías o actividades empresariales con ánimo de lucro, indicó la sociedad rojinegra.

El cargo de presidente "quedará por el momento vacante", añade el club, con lo que se aleja por ahora la posibilidad de que el hijo del primer ministro, Piersilvio Berlusconi, sea el nuevo dirigente del Milán, tal y como habían especulado algunos medios italianos.

En los dieciocho años en los que Berlusconi ha ocupado el cargo de presidente, el Milán ha ganado siete títulos de Liga ("scudetti"), una Copa de Italia, cinco Supercopas de la Liga, cuatro Copas de Europa, cuatro Supercopas europeas y dos intercontinentales.

La dimisión, que se hará efectiva el próximo 2 de enero, supone el fin oficial de la que ha sido una de las aventuras empresariales más queridas de Berlusconi, aunque su adiós es más formal que real, ya que, pese a no gestionarlo directamente, el primer ministro seguirá de cerca las operaciones del club.

A la espera del nombramiento de un nuevo presidente, los rojinegros quedan por ahora a cargo de Adriano Galliani, que además de ser vicepresidente y consejero delegado de la entidad es el brazo derecho de Berlusconi en el mundo del fútbol.

La despedida del primer ministro se debe concretamente al artículo 2 de la ley aprobada el 20 de julio de 2004, que prohíbe al titular de algún puesto en el Gobierno ejercer "otros cargos u oficios o llevar a cabo otras funciones (...) en sociedades con ánimo de lucro o en actividades empresariales de relieve".

La normativa indica además que el primer ministro, los ministros y los subsecretarios deberán entregar a la Autoridad Antimonopolio, a partir del próximo año, cierta documentación que sirva para establecer si existen situaciones de incompatibilidad.

Es decir, deberán detallar las eventuales participaciones que posean en distintas sociedades, y posteriormente el organismo garante de la competencia deberá comprobar la veracidad de esta información.

Berlusconi posee todo un imperio empresarial, incluido el grupo televisivo Mediaset, pero según la ley puede seguir siendo titular siempre que no lo gestione personalmente.

La dimisión del líder conservador ha sido acogida con tristeza por el club milanés, que en un comunicado publicado en su página web asegura que la despedida de Berlusconi "es, seguramente, su elección más difícil desde el punto de vista afectivo".

"Será siempre eterno el agradecimiento a quien ha llevado y mantenido este Milán a la cumbre del fútbol mundial", escribe la sociedad, que se muestra segura de que "de cualquier manera, el corazón del presidente Berlusconi seguirá latiendo por los colores rojinegros".

El Milán recuerda que el club era "un pobre diablo" cuando en 1986 Berlusconi lo adquirió "al filo de la quiebra", sin que el equipo "lograra siquiera alcanzar la zona UEFA".

"El intento del neo-presidente estuvo claro desde el principio: llevar a su Milán, el equipo que amaba desde niño, a ser el club más fuerte del mundo", añade.

Lo cierto es que, tres años después del inicio de su gestión, el Milán venció en Tokio la Copa Intercontinental, en lo que fue el inicio de una serie de triunfos y una larga lista de fichajes "estrella" que llevaron al equipo a estar entre los primeros de su país.

En el mundo político, la dimisión de Berlusconi como presidente del club ha sido acogida con cierta sorpresa por algunos de sus aliados, como el ministro de Trabajo y forofo milanista, Roberto Maroni, que se mostró partidario de que no ponga en práctica la dimisión.

"Espero que no lo haga, porque la presidencia del Milán y la presidencia del Consejo (de Ministros) son compatibles", aseguró, antes de subrayar que "por el bien del Milán, es útil que Berlusconi siga como presidente". EFE