Un estudio publicado en la revista 'Annals of Internal Medicine', establece pautas para identificar a las personas con lumbalgia que pueden beneficiarse de esta terapia.
La manipulación (un quiropráctico, un médico o un fisioterapeuta 'mueve' con sus manos los huesos de la columna vertebral), hasta ahora había suscitado opiniones diversas.
Estos investigadores establecieron cinco criterios que podían influir en los resultados de la manipulación:
Sufrir dolor durante menos de 16 días.
No tener síntomas por debajo de la rodilla.
Tener una puntuación baja en un cuestionario sobre las ideas acerca del dolor.
Presentar al menos un segmento de la columna que se mueva de modo anómalo.
No tener problemas para mover la cadera.
Estudio
Los voluntarios fueron divididos en dos grupos, tras realizar evaluaciones de sus molestias después de una semana, un mes y seis meses del tratamiento, se observó que los participantes del primer colectivo experimentaron una mayor mejoría, especialmente los que cumplían al menos cuatro de los criterios mencionados.
Estos últimos eran los que obtenían mejores resultados a los seis meses de tratamiento, tanto en el consumo de analgésicos (el 28% los había tomado la semana anterior), absentismo laboral (el 6% había faltado en el último mes y medio) y las consultas médicas (un 11% seguía buscando un tratamiento para su dolor) por su dolor de espalda, en comparación con los participantes que habían recibido la manipulación pero no respondían a las mencionadas características (41%, 12% y 12%, respectivamente) o a aquellas personas asignadas al grupo de ejercicios (60%, 25% y 42,5%, respectivamente).
Dado el bajo riesgo relacionado con la manipulación de la columna vertebral, un cambio de tal magnitud claramente parece justificar que se pruebe la terapia, concluyen los investigadores.
En conclusión "la manipulación parece ser una opción no farmacológica razonable para tratar la lumbalgia porque probablemente equivale en eficacia a la mayoría de los tratamientos convencionales".