El cobre, útil contra el cáncer, la osteoporosis e infartos

En una cumbre en Brasil, investigadores concluyeron que el mineral es útil para combatir determinadas enfermedades

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La evidencia arqueológica revela que el hombre comenzó a usar el cobre como metal 6.000 años a.C., mientras que las primeras técnicas metalúrgicas surgieron en el 3.500 a. C.
 
En la actualidad se han diversificado los usos de este metal, por ejemplo, en construcción, cables, cañerías, artefactos eléctricos y línea blanca, entre otros.

Pero, además, científicos de distintas partes del mundo están investigando su rol esencial para la vida humana y sus usos en medicina.
 
Este tema fue abordado en la Primera Cumbre Informativa de Cobre, que se realizó en Río de Janeiro la última semana de noviembre. Algunos investigadores debatieron sobre el déficit del cobre en los seres humanos, la necesidad vital del mineral en el organismo y los límites de esta sustancia en el agua.

Según el doctor Manuel Olivares, médico cirujano y pediatra hematólogo del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (Inta), las investigaciones en torno al cobre se han concentrado en el papel que cumple en la función cardiovascular, cerebral y mineralización ósea.
 
A juicio de la doctora Magdalena Araya, del Inta, hay dos áreas que lideran las investigaciones del cobre en el futuro: "El uso del cobre para combatir la osteoporisis (disminución de la masa ósea). Se ha demostrado en laboratorio que las células óseas se benefician con una cantidad adecuada de cobre. Pero como esta enfermedad es causada por múltiples factores, se requiere más investigación".

El cobre y las cardiopatías es la segunda área de interés, porque ya se han hecho estudios -aún no determinantes- que sugieren que la población que sufre infartos tiene una ingesta no adecuada de cobre.

"Pero esto no basta para decir que con una suplementación de cobre bajaríamos la incidencia de esta patología, ya que para llegar a eso pasarán algunos años", advierte la doctora Araya.

Por otro lado, acota el doctor Manuel Olivares, el cobre puede mejorar la irrigación sanguínea y actuar positivamente en un infarto al promover la revascularización, es decir, que se produzcan nuevos vasos sanguíneos. Esa misma facultad podría inhibirse y ser utilizada para combatir las células cancerosas.