Las últimas declaraciones de Elizabeth Taylor son insospechadas. Nadie se hubiera arriesgado a decir que el cuerpo de una estrella de tal magnitud se convirtió en un "desastre".
Pero los años pasan, y la actriz norteamericana les hace frente. En una entrevista con la revista W, confesó que su "cuerpo es un desastre" y comenzó a narrar sus padecimientos.
Taylor sufre de una insuficiencia cardíaca que disminuye la cantidad de sangre que bombea al resto del cuerpo, lo que le provoca cansancio, problemas al respirar y acumulación de líquidos.
Además, la actriz tiene una escoliosis que le distorsionó la espina dorsal causándole un terrible dolor.
Con todo, Taylor no baja los brazos y utiliza toda su valentía y optimismo para sobrellevar el calvario. Y niega temer a la muerte porque, según comentó, "son cosas que pasan". "Sé lo que significa", explicó.