(NA) -- Los padres de Romina Soto, la pequeña de 11 años que fue asesinada y mutilada hace una semana en la localidad bonaerense de Llavallol, indicaron ayer que "hay pistas" sobre el autor del crimen, tras reunirse con el subsecretario de Investigaciones en Función Judicial, Esteban Marino.
Petrona García y Porfirio Soto se reunieron ayer por la mañana con Marino en la dependencia del ministerio de Seguridad en La Plata y del encuentro también participaron miembros de la colectividad boliviana.
"Nos vamos conformes con la reunión porque hay pistas sobre el homicida, pero la causa está bajo secreto de sumario", explicó García.
La madre de la pequeña expresó además que tiene "mucha fe" en que el asesinato de su hija "se esclarezca" y aseguró que por su condición de bolivianos algunos les "tiran basura" y los vinculan con el narcotráfico.
"Somos gente trabajadora y honesta y si tengo una casa linda es porque me la hice a pulmón. Me tiran basura, que ando con la droga y eso no existe", resaltó la mujer.
Por su parte, el padre de la niña convocó a una marcha de silencio que se realizará el próximo martes 16 a las 10:00 y llamó a participar a "todos los vecinos y a la colectividad boliviana" alegando que "son los únicos" que les están dando fuerzas.
Romina Soto fue brutalmente asesinada el viernes en su casa ubicada en la calle Rauch 912 de Llavallol por un individuo que ingresó a la vivienda sin violentar ningún acceso.
Las fuentes informaron que la niña presentaba un corte en el cuello, 27 puñaladas en el cuerpo, tenía mutiladas las primeras falanges de los 10 dedos de las manos y la vagina le había sido extirpada.
Según los médicos forenses, Romina primero fue ahorcada y luego mutilada mientras que el asesino además introdujo la mano izquierda de la víctima en la cavidad vaginal destrozada y se llevó consigo los dedos y genitales amputados, algo que fue interpretado por algunos investigadores como un "mensaje mafioso".
En la escena del crimen, la policía científica logró recoger huellas dactilares que son analizadas por orden del fiscal del caso, Nicolás Vitturi.