Fallujah violenta: marines lanzan segunda embestida

La Infantería norteamericana e iraquí logró ayer afianzar posiciones ganadas a insurgentes en el corazón de la conflictiva ciudad, tras cruentos combates. Ya murieron 16 marines

162

Tropas norteamericanas e iraquíes avanzaban hacia el centro de Fallujah y libraban duros combates urbanos con insurgentes en el segundo día de una vasta ofensiva destinada a lograr el control de la ciudad más rebelde de Irak antes de las elecciones de enero.

Un total de 16 militares norteamericanos murieron en los últimos dos días, entre ellos cinco abatidos ayer, tres de los cuales en Fallujah, al oeste de Bagdad, y dos en un ataque a una base en Mosul, en el norte del país, según fuentes castrenses.

Los otros 11 murieron el lunes en ofensivas rebeldes al sudoeste de Fallujah, epicentro del bastión rebelde en el llamado "triángulo sunnita", y en Bagdad.

Mientras los combates arreciaban en Fallujah, los insurgentes contragolpearon en otras ciudades del país con varios ataques, el más sangriento de los cuales dejó 45 muertos, la mayoría policías, en las inmediaciones de Baquba, 60 kilómetros al norte de Bagdad.

El director de la morgue de Baquba, Ahmed Fuad, dijo que 25 policías murieron cuando rebeldes atacaron las comisarías locales de Tahrir y Mafraq y que otras 20 personas fallecieron en un tercer ataque a otro cuartel policial en Buhriz, cerca de Baquba.

El primer ministro interino iraquí, Iyad Allawi -haciendo uso de los poderes de emergencia aprobados por su gobierno el domingo pasado-, declaró un toque de queda nocturno por tiempo indefinido en Bagdad y sus alrededores, el primero en la capital en un año.

Aunque aún no había datos sobre eventuales víctimas iraquíes, el ataque a Fallujah causó gran rechazo entre los miembros de esa rama del Islam, la segunda más importante en Irak, y desató advertencias en todo el mundo sobre el perjuicio que podría causar la ofensiva a los comicios generales iraquíes de enero próximo.

La influyente organización sunnita Asociación de Clérigos Musulmanes llamó hoy a los creyentes a boicotear las elecciones, una apelación que, de ser acatada, restaría legitimidad a unos comicios considerados clave en el avance hacia la democratización prometida por Allawi y la Casa Blanca.

El ataque, ordenado formalmente por Allawi y aprobado por el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, provocó hoy la primera baja en el gabinete interino iraquí, con la renunica del ministro de Industria, el sunnita Hajim Al Hassani.

El Partido Islámico Iraquí, de Al Hassani, se retiró de la coalición gobernante, en señal de protesta por la ofensiva sobre Fallujah.

Unos 6.000 militares norteamericanos y 2.000 iraquíes atacaron Fallujah desde el norte anoche, dando inicio a una ofensiva, que se esperaba, considerada la mayor desde la caída de Bagdad, en abril de 2003, y descripta por el Pentágono como la mayor lucha urbana de sus tropas desde la guerra de Vietnam.

Las fuerzas invasoras, que ayer conquistaron el principal hospital local y dos puentes sobre el Eufrates, libraron por la mañana de hoy duros combates de calle mientras alanaban casa por casa en busca de militantes enemigos, dijeron testigos.

Hacia el mediodía, tropas norteamericanas llegaron hasta una autopista que cruza la ciudad de este a oeste y atraviesa el centro, y cruzaron hacia el lado sur de la ciudad.

Voceros militares dijeron que la resitencia fue menor a la esperada en el barrio de Jolan, un laberinto de zizgagueantes callejuelas en el noroeste de la ciudad, donde se creía que se atrincheraba el grueso de los insurgentes.

Funcionarios del Pentágono estimaron que esto podría ser una señal de que los rebeldes abandonaron la ciudad antes del inicio de la operación o de que las tropas invasoras aún no llegaron al lugar hacia el cual se replegaron los insurgentes.

Entre 10.000 y 15.000 marines participan de la ofensiva sobre Fallujah, bautizada "Operación Furia del Fantasma". La mayoría de ellos se encuentra formando un cerco en torno a la ciudad para evitar la huída de militantes.

El Pentágono estima que unos 3.000 combatientes rebeldes están atrincherados en la ciudad, entre ellos los miembros del grupo islamista del jordano Abu Musab Al Zarqawi, considerao el enemigo número uno de los Estados Unidos en Irak y acusado de múltiples atentados, secuestros y ejecuciones de extranjeros.

Se desconoce el número de civiles que permanecían aún en la ciudad. Se cree que gran parte de sus 300.000 habitantes abandonó a Fallujah antes de la ofensiva, pero el Pentágono admitió que ignora cuántos exactamente.

Los residentes, además de sufrir bombardeos durante 10 días consecutivos, carecían de agua y electricidad desde el domingo y denunciaban la carestía de los alimentos.

Un médico de una clínica de Fallujah dijo ayer que 12 personas murieron en el primer día del ataque y otras 17 sufrieron heridas, entre ellas mujeres y niños.

Rusia advirtió hoy que el ataque podría perjudicar las elecciones de enero, mientras que la Liga Arabe dijo desear que la ofensiva "termine rápido" y califició de "inaceptable" la muerte de civiles en Fallujah.

La Agencia para los refugiados de la ONU dijo estar "muy preocupada" por las decenas de miles de personas que dejaron sus casas en la ciudad y se mudaron a carpas en sus alrededores.

Por su parte, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) denunció que muchos iraquíes heridos no recibían atención médica debido a la intensidad de los combates.

Read more!