(EFE)- La idea, que ya ha provocado críticas, ha sido puesta en marcha por Franco Simoniaco, dueño de una funeraria de La Spezia, en el norte italiano, quien -dijo- sólo pretende "desdramatizar y conjurar la muerte en una ciudad, como esa, donde viven muchos ancianos".
Así que contrató a un grupo de chicas, de entre 20 y 30 años, todas de la zona, para crear un calendario que haga ver la muerte "con otros ojos".
El calendario saldrá a los quioscos en las próximas semanas y, según se ha filtrado, muestra a modelos en poses atrevidas con las urnas en las que se depositan las cenizas, a muchachas sonrientes con los senos al aire dentro de ataúdes y a otras, en tanga, abrazadas a los féretros.
Eso sí, para que no parezca "blasfemo", Simoniaco ha pedido a los fotógrafos que no saquen en las fotos los crucifijos que normalmente se colocan sobre los ataúdes, pero el año pasado lo hizo.