El futbolista de la selección colombiana Freddy Grisales, quien juega además en el club Colón de Santa Fe, recibió una amenaza telefónica en su domicilio, en la que un desconocido advirtió que iba a ser secuestrado, informaron hoy fuentes vinculadas a la investigación.
El llamado, que se registró cuando Grisales se encontraba entrenando con el plantel de Colón, fue atendido por un amigo del deportista, a quien una voz anónima masculina le advirtió que el jugador iba a ser secuestrado, lo que llevó a que se radicara una denuncia policial y que se dispusiera una custodia personal para el futbolista.
"A Totono (apodo del Grisales) lo vamos a secuestrar, así que dame el teléfono de su esposa y su familia", le dijo el desconocido al amigo del futbolista colombiano.
Según los voceros, el episodio ocurrió ayer a la tarde en momentos en que el titular de la selección colombiana entrenaba con el plantel de Colón en el Camping del Sindicato Argentino de Televisión (SAT), en la localidad de Rincón, a unos 15 kilónetros de la capital santafesina.
En la casa de Grisales se encontraba un amigo, un ex futbolista de apellido Prestelle, quien al atender recibió la advertencia del secuestro. El desconocido, según la denuncia, era un hombre que, tras advertirle al amigo de Grisales el plan de secuestro, le exigió los números de teléfono de familiares de futbolista colombiano, entre ellos el celular de su esposa.
Tras negarse a dar cualquier tipo de información, el amigo de Grisales cortó la comunicación y realizó una denuncia policial. Una comisión de efectivos se presentó en el lugar de entrenamiento Colón y certificó que Grisales estaba bien y no había sufrido ninguna intimidación o intento de secuestro. No obstante, a modo de prevención, las autoridades policiales le asignaron una custodia personal.