El gobierno brasileño reclama el oro para su maratonista

El fanático religioso que interrumpió abruptamente el paso del atleta Vanderlei Lima cuando se encaminaba al triunfo, recibió un año de prisión en suspenso y una multa de tres mil euros

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El ex sacerdote irlandés que arrojó al suelo al maratonista brasileño Vanderlei Lima y dejó a la vista fallos en la seguridad de los Juegos Olímpicos de Atenas, fue detenido, pero luego fue liberado, tras recibir una pena de un año de prisión en suspenso y una multa de 3.000 euros.

Cornelius Neil Horan, de 57 años, quedó libre porque no tenía antecedentes en Grecia, aunque sí en Europa, pues toda la prensa recordó que fue también él quien en 2003 invadió la pista de Silverstone en pleno Gran Premio de Fórmula 1, cuando el líder era el también brasileño Rubens Barrichello.

"El Gran Premio Sacerdotal. Cumplimiento de la profecía israelí dice la Biblia. La segunda llegada está cerca", decía el cartel que portaba Horan, quien parecía ebrio cuando ocurrió el incidente.

El gobierno brasileño comenzará gestiones para que el atleta Vanderlei Lima, agredido cuando lideraba el maratón masculino de los Juegos de Atenas 2004, pueda recibir la medalla de oro, anunció hoy el Ministerio de Deportes de ese país.

Lima se quedó finalmente con el bronce y la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) no aceptó revisar el resultado de la competencia ante las protestas brasileñas.

En un comunicado oficial, el Ministerio de Deportes anunció que pidió al Comité Olímpico Brasileño (COB) que presente los recursos necesarios para que el maratonista brasileño reciba una medalla de oro y a la Cancillería que intervenga en el caso.

La irrupción del sacerdote en plena carrera de Vanderlei, cuando éste lideraba el maratón a sólo seis kilómetros de la meta, provocó justamente en el último día de competencias el único error en la seguridad de los Olímpicos que concluyeron el domingo.

Estos Juegos, los primeros tras los atentados del 11 de setiembre de 2001, tuvieron un presupuesto record de 1.500 millones de euros de seguridad, con aviones-radares, cámaras de vigilancia repartidas por todo Atenas y 70.000 hombres de seguridad.

"El hombre que robó el oro", tituló hoy en primera plana The Irish Indipendent, el diario más vendido en Irlanda, en tanto The Irish Times afirma que el incidente provocado por el ex sacerdote fue "uno de los escándalos más grandes en la historia de los Juegos Olímpicos".

The Irish Examiner informa que Horan había arribado a Grecia el mismo domingo, horas antes del maratón, y que su acción "llenó de vergüenza" a la delegación irlandesa durante la fiesta de clausura de los Juegos que se celebró poco después.

"Sería una bella idea darle también a él una medalla de oro", opinó hoy el italiano Alberto Cova, oro en los 10.000 metros de Los Angeles 84, en un país cuya prensa apenas dio espacio a los incidentes, pero sí destacó en sus portadas al ganador Stefano Baldini.

La prensa brasileña, por su parte, califica hoy de "héroe" a Lima y afirma que éste podría haber ganado si el "desequilibrado" irlandés no hubiese bloqueado su paso. "Oro atropellado", dice el Correio Braziliense. "Un loco robó la escena, en Atenas, e impidió al fondista brasileño Vanderlei Cordeiro de Lima ganar la medalla de oro en el maratón", afirma el diario.