Una nueva investigación intentaría probar que a Lady Di la mataron

Esta pesquisa se realiza tras conocerse los resultados de las pruebas de sangre del conductor francés, Henri Paul, que llevaba a la princesa de Gales y a su pareja, el multimillonario egipcio Dodi Al Fayed, en el momento del choque

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La magistratura francesa ordenó una nueva investigación judicial por la muerte de la princesa Diana de Gales, fallecida en un supuesto accidente automovilístico en París, en 1997.

Según informó hoy el periódico inglés Daily Express, la nueva investigación se realiza tras conocerse los resultados de las pruebas de sangre del conductor francés, Henri Paul, que llevaba a la princesa de Gales y a su pareja, el multimillonario egipcio Dodi Al Fayed, en el momento del choque.

Según esos análisis, el hombre habría consumido grandes cantidades de alcohol y drogas, circunstancia que para los investigadores franceses, habría sido la causante del accidente en el puente del Alma, en pleno centro de París.

De acuerdo al periódico de Londres, la nueva investigación policial podría durar unos seis meses y aún no se aclaró si trabajará con los hallazgos de Scotland Yard.

Por su parte, los peritos contratados por el dueño de la tienda Harrods y padre de Dodi, Mohammed Al Fayed, descubrieron que en la sangre de Paul había altos niveles de monóxido de carbono, que le habrían impedido conducir normalmente.

Esas divergencias serán estudiadas en el nuevo caso francés, indicó un portavoz judicial al diario.
 
Además, el periódico informó que detectives locales consideran que hubo un cambio en la muestra de sangre de Paul, por otro de un cuerpo de los 33 que arribaron la noche del 31 de agosto de 1997 a la morgue de París.
 
En tanto, Mohammed Al Fayed ha dicho que se utilizó a Henri Paul como chivo expiatorio para esconder un asesinato conspirativo, creado por los servicios secretos y la propia reina Isabel II. Para el multimillonario egipcio, el asesinato se planeó para "borrar" de la familia real algún posible rastro de sangre musulmana.
 
"Es obvio que aquí se ha orquestado un asesinato por parte de los servicios secretos", declaró Al Fayed al tabloide.
Pocos meses antes de morir, la princesa de Gales escribió una carta a su secretario privado Paul Burrell, en la que acusó abiertamente a su ex-marido, el príncipe Carlos, de querer matarla en un accidente automovilístico para poder casarse con su amante, la aristócrata Camilla Parker Bowles.