Evacuaron a 380 mil personas de Florida por peligroso huracán

En vista a la llegada del fenómeno "Charley", las autoridades de ese estado norteamericano pidieron a residentes de la Bahía de Tampa que abandonaran la zona. La tormenta tropical Bonnie, que también amenazaba con causar destrozos, perdió intensidad al entrar a tierra

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Según informaron fuentes del Servicio Meteorológico local, Bonnie se movía por la zona oeste de Florida, conocida como "Panhandle" hacia el vecino estado de Georgia, amenazando con inundaciones.

Mientras tanto, Charley se encuentra actualmente cerca de Cuba, donde sus vientos llegaron a los 144 kilómetros horarios.

Según los especialistas del Centro de Huracanes de Miami, en las próximas horas podría llegar a vientos de 170 kilómetros por hora, alcanzando el estado de Floria como huracán de categoría dos o quizás tres, en una escala donde el máximo es cinco.

El estado de emergencia fue declarado ayer por el gobernador de Florida Jeb Bush quien dijo temer que la población menosprecie los riesgos porque, desde hace tiempo, no hay en la región huracanes devastadores.

A Florida llegó entretanto en estas horas la tempestad tropical Bonnie, que produce lluvias torrenciales y amenazas de inundaciones en buena parte de la costa este
Es la primera vez que el estado ha enfrentado una amenaza doble de tal magnitud en casi 98 años. En el Caribe, el huracán Charley se dirigía directamente hacia las islas Caimán, y se esperaba que pasase sobre Cuba en su ruta hacia el sur de la Florida. En las provincias occidentales de Cuba se declaró un aviso de huracán y en Jamaica y las islas Caimán se formularon advertencias.
 
Se dijo que la tormenta tropical Bonnie llegaría a la Florida más tarde el jueves, y que Charley lo haría en la mañana del viernes. Las escuelas y oficinas del gobierno permanecieron cerradas y el gobernador Jeb Bush llamó al servicio activo a la Guardia Nacional de la Florida.
 
En la franja noroccidental del estado se formularon advertencias sobre la inminente llegada de Bonnie y en los cayos y la costa sudoccidental de la Florida se declararon avisos por la posible llegada de Charley.
 
Una larga columna de vehículos avanzaba desde los cayos hacia el norte por la única carretera que los une a tierra firme, al acatar los turistas la orden de evacuar el archipiélago, que se extiende por 160 kilómetros al sur de la Florida.
 
Una combinación tan peligrosa de dos perturbaciones atmosféricas no había amenazado a la Florida desde el 17 de octubre del 1906, cuando dos tormentas tropicales azotaron el estado, dijo Ken Reeves, experto jefe del observatorio comercial AccuWether.
 
Según los pronósticos del Centro Nacional de Huracanes, después de azotar la Florida las perturbaciones podrían avanzar hacia el norte por la costa atlántica de Estados Unidos. Los avisos de inundaciones se extendieron hacia el norte hasta los estados de Pensilvania y Nueva York.
 
En Carolina del Norte, las fuertes lluvias llegarán apenas una semana después del paso del huracán Alex, que dañó parte del archipiélago que bordea sus costas.
 
A las 1200 GMT, Bonnie se hallaba a unos 130 kilómetros (80 millas) al suroeste de Apalachicola, y avanzaba hacia el nordeste a unos 36 kilómetros por hora (22 millas por hora), con vientos máximos de 89 kph (55 mph).
 
A las 1200 GMT Charley se hallaba a 65 kilómetros (40 millas) al este de Gran Caimán y avanzaba hacia el noroeste a unos 26 kph (15 mph) con vientos hasta de 137 kph (85 mph).
 
Advertencia científica
 
En Estados Unidos, el calor estival se hará sentir con mayor intensidad en las regiones del oeste y el sur del país, según el estudio financiado por la Academia Nacional de las Ciencias y el Departamento de Energía de esta nación.

La investigación se centró principalmente en las ciudades de Chicago y París, que en los últimos nueve años han sufrido fuertes olas de calor veraniego.

Se calcula que unas 15.000 personas, la mayoría ancianos y niños, murieron en Francia el año pasado, mientras que más de 700 fallecieron en Chicago entre el 14 y el 20 de julio de 1995.

Se trata de acontecimientos extremos con un fuerte impacto en la sociedad, manifestó Gerald Meehl, quien junto a Claudia Tebald, hizo un pronóstico del clima futuro utilizando un Modelo de Clima Paralelo, desarrollado por el Centro de Nacional de Investigaciones Atmosféricas, en Boulder (Colorado) y el Departamento de Energía.

El modelo mostró que un aumento de los gases invernadero, que absorben el calor, intensifica un desusado patrón de circulación atmosférica que ya se observó en los días de más calor en Europa y Norteamérica.

Al hacerse más pronunciado, se desarrollan fuertes olas de calor en la región del Mediterráneo y en el sur y oeste de Estados Unidos. También el estío es más intenso en algunas partes de Francia, Alemania y los Balcanes, indicó el estudio.

El modelo pronosticó que las olas de calor en Chicago aumentarán en un 25 por ciento en el siglo XXI, es decir de 1,66 por año a 2,08.

Por su parte, en París, la media anual subirá en un 31 por ciento, de 1,64 a 2,15.

Además, las olas de calor, que en Chicago duran entre 5,39 y 8,85 días, aumentarán a entre 8,5 y 9,24 días. En París, las olas de calor oscilan entre 8,33 y 12,69 días de duración, y se prevé que tengan entre 11,39 y 17,04 días.