Infidelidad sin sexo, una tendencia que crece en los EE.UU.

Según plantea el semanario Newsweek, entre el trabajo, la Internet, el ajetreo de la vida diaria y los esposos desatentos, ya dejó de ser sorpresa que las norteamericanas busquen confort en los brazos de otros hombres

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La revista Newsweek llama la atención a los hombres norteamericanos: las mujeres son infieles. Cuando grupos de mujeres se reúnen, especialmente si son madres y estuvieron casadas por más de seis o siete años, y sobre todo si hay alcohol en el medio, la conversación será prácticamente siempre la misma.

Ellas hablan de los chicos y del trabajo, de cuán estresadas están, de cuán ocupadas y cansadas. Ellas se quejan de sus esposos y, si son absolutamente honestas y el vino las provocó, hablarán de la desilusión en sus matrimonios.

No hace mucho, esta conversación tomó en Los Angeles un giro sorpresivo cuando Erin, joven cuarentona y casada durante más de una década, comenzó a ver alguien más. En realidad, a más de uno. Comenzó con un viejo amigo, a quien veía muy cada tanto en largas cenas amigables. Entonces, comenzó a darse permisos para flirtear y ya besar a hombres que encontraba en sus viajes de negocios.

Entiende que es una distinción ?clintoniana?, dice Newsweek acerca de la diferencia entre los besos y la infidelidad, según si está ?consumada? o no. Lo cierto es que ella no va a tener sexo con nadie más excepto que su marido, a quien además ama profundamente.

Pero ella ama también el riesgo inesperado del encuentro con alguien nuevo. ?¿Te acordás??, pregunta Erin, el personaje ejemplar de la tendencia de la ?pseudo? o ?cuasi? infidelidad. ?No sé desde hace cuánto estás casada, pero vos te acordás del beso ese que vale como miles??.