La Policía Bonaerense detuvo anoche a una persona que estaría vinculada con el asesinato de la adolescente Erica Giménez, tras hallar el automóvil desde el que habrían partido los disparos que mataron a la chica.
Efectivos de la fuerza de seguridad apresaron al hombre luego de haber encontrado su automóvil, la cupé Chevy celeste buscada desde ayer, en la puerta de un restaurante del partido de Lomas de Zamora.
Minutos después, personal de la Brigada de Zárate-Campana allanó el domicilio del sospechoso, ubicado en la calle Chile al 2600, del partido de José C. Paz, donde se halló un revólver calibre 22, supuestamente el arma homicida.
El presunto dueño del automotor azul metalizado, que en principio se había dicho que era de color verde, quedó detenido a disposición del fiscal Daniel Marabotti y se lo acusa de haber participado del episodios que terminaron con el homicidio de la chica de 13 años, el sábado pasado en la localidad de Matheu, en el norte de Buenos Aires.
El sospechoso sería un comerciante de 36 años y los investigadores indicaron que no respondía a las características fisonómicas del identikit que difundió la Policía de la provincia.
El fiscal Daniel Marabotti confirmó la detención del hombre y el secuestro del arma que va a ser analizada para detectar si es la misma que se utilizó en el asesinato de la chica.
El automóvil fue hallado luego de numerosos procedimientos en talleres mecánicos y galpones de las localidades bonaerenses de Matheu, Ingeniero Maschwitz, Maquinista Savio, Garín y Pilar.
El homicidio ocurrió en la madrugada del sábado a la salida de la sociedad de fomento ubicada en el cruce de la ruta 25 y la avenida Colón, en la localidad de Matheu, donde la víctima había ido a participar de un baile organizado para recaudar fondos destinados a ayudar a alumnos de una escuela del barrio.
Roberto Giménez, padre de Erica y testigo directo de lo ocurrido, explicó que cuando salían del lugar en grupo, unos chicos que iban detrás de ellos le tiraron un encendedor al parabrisas del Chevy, que pasó a alta velocidad.
"Entonces los ocupantes del Chevy, que iba en dirección a Pilar, antes de cruzar las vías del tren doblaron en el semáforo de la avenida Colón y retrocedieron a contramano", dijo Giménez.
Y agregó que desde el auto dispararon contra los jóvenes, "nosotros nos quedamos a unos diez metros. Todo pasó en apenas unos instantes, hasta que Erika, que caminaba a mi lado, cayó al suelo con una herida de bala en la frente, sobre la ceja izquierda".
El Chevy aceleró y se perdió de vista, pese a que el padre y algunos de los chicos intentaron perseguirlo.
Durante la balacera también fue herida la amiga de Erika, Daniela Videla. Las dos chicas fueron trasladadas al Hospital de Escobar, donde 15 horas después murió Erika.
Los restos de la nena fueron inhumados ayer al mediodía en el cementerio de Escobar ante un nutrido grupo de familiares, amigos y compañeros de estudios, que reclamaron la rápida detención de los criminales.