El ex presidente de Enron Corp., Kenneth Lay, a quien se le formularon cargos el miércoles pasado por su presunto papel en el fraude contable que condujo al colapso a la quebrada comercializadora de energía, se entregó ayer por la mañana a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, tal sus siglas en inglés) en Houston, Texas.
La institución de inteligencia norteamericana lo llevó esposado a un tribunal en donde ante la jueza federal Mary Milloy se le instruyeron 11 cargos en su contra. Entre ellos, a Lay se lo acusa de manipular los resultados trimestrales y de emitir falsos comunicados sobre los resultados financieros de la compañía.
A pesar de todo, el ex presidente de Enron ha sostenido que es inocente y que las acusaciones en su contra son infundadas. Sin embargo, se sabe que Lay contribuyó con más de u$s550 millones para la campaña electoral de George W. Bush. Más aún, y en un plano institucional, Enron también donó u$s300 mil para la inauguración presidencial del cargo; y 250 miembros del Congreso también recibieron contribuciones de Enron.
Durante la presidencia de Lay, el valor de Enron pasó de unos 2.000 a 80.000 millones de dólares. Hoy, cuando el ex funcionario ya fue encausado, el valor se calcula en apenas u$s41 millones.
A fines del 2001, Enron declaró la mayor bancarrota de la historia de los Estados Unidos después de que se descubrieron manipulaciones contables mediante las que la firma había ocultado pérdidas y había exagerado beneficios para seguir atrayendo inversores.