Adeptas a aquella sentencia de que ?ya no hay hombres?, las maduritas más
apetecibles de Hollywood han decidido probar suerte con muchachos reciénsalidos de las turbulencias de la adolescencia. Bellas, ricas y famosas,
estas mujeres se atreven a romper con las convenciones que indican que en
una pareja el hombre debe ser mayor que la mujer y prefieren lidiar con
algún que otro sesgo de inexperiencia e inmadurez que sobrellevar la
historia de alguien con un pasado afectivo.
Mira Sorvino acaba de casarse con Christopher Backus, un actor 14 años menor que ella. Dueña de una trayectoria cimentada sobre el reconocimiento que le valió un Oscar de la Academia como mejor actriz de reparto por su trabajo en la película de Woody Allen "Poderosa Afrodita", Sorvino llegó por primera vez al matrimonio a los 36 años con un muchacho de tan sólo 22.
Para potenciar los contrastes, cabe mencionar que en el currículum vitae de Backus sólo figura su aparición en la serie de comedia de NBC "Will & Grace".
Otra de las que decidió probar suerte con un novato es la impactante Cameron Díaz (31) que sigue adelante su turbulenta, pero nunca aburrida, relación con el cantante pop Justin Timberlake (23), ex de Britney Spears. Desde el año pasado, la pareja se ha convertido en uno de los fetiches de la prensa del corazón con sus constantes vaivenes. Cameron que declara su intención de dejar todo para ser madre, rumores de una pelea definitiva porque ella sostiene que la pareja perjudica su imagen laboral, el desconsuelo del joven galán y ruidosas reconciliaciones con fiestas a bordo de aviones en pleno vuelo, forman parte de los capítulos del diario íntimo de Cameron y Justin.
Tal vez sea Demi Moore quien más lejos ha llegado en el juego de las
diferencias generacionales. A sus cuarenta y tantos, la ex de Bruce Willis,
se ha convertido en la flamante esposa del veinteañero carilindo Ashton
Kutcher, célebre por su actuación en la sitcom ?That seventies show?.
Antes y después de casada, la pareja padeció un exceso de exposición en los medios, que para contrariar a las voces maliciosas que intuyeron que se trataba de un matrimonio por interés, no colaboró en lo más mínimo para que la crítica se apiadara de los trabajos de Kutcher. El muchacho no fue muy bien tratado por su trabajo en ?El efecto mariposa?, que acaba de estrenarse en la Argentina, y decidió cancelar todas las entrevistas que tenía programadas para evitar el tema. Como un consuelo le queda la voz de la experiencia de su esposa, todo un capital que los jovencitos explotan de sus mujeres maduras.