Hace 20 años, desde las 4 de la tarde hasta las 7, la pantalla de TV estaba cubierta con ciclos dedicados a los chicos. Casi todos los canales (en aquel tiempo, sólo 5) tenían su propuesta infantil.
Así ?tomábamos la leche? con Margarito Tereré en Canal 2, con Telejuegos en canal 7, el Club de Anteojito y Antifaz por canal 9, y algunas series como El hombre nuclear a las 6 de la tarde en Canal 13. En Teleonce también había programas para chicos.
Cantábamos ?todo mezclado, todo mezcludo? con el Pato Carret, mirábamos El Capitán Escarlata, y las Aventuras del Zorro, pero con Guy Williams, no con Fernando Lúpiz...
Pero los tiempos cambiaron...
El perro Alfonso de Cecile Charré le dio paso al magazine femenino que predomina en las tardes de la TV argentina.
Jovita Díaz y Margarito Tereré le dejaron el espacio a Fulanas, con María Valenzuela... Gachi Ferrari y Anteojito andan buscando nuevos horizontes porque las Chicas Express cantan, bailan, dan recetas de cocina, notas de salud en un ciclo para la mujer de hoy.
El Pato Carret es un recuerdo de los cinco grandes del buen humor, y sólo Carlitos Balá aparece invitado en algún programa de vez en cuando.
Claro, la llegada del cable modificó en parte la cultura infantil. Hoy los canales infantiles compiten con las señales de deportes en cantidad y variedad.
Además, el entretenimiento cambió. Llegaron las computadoras, el Nintendo, la Play Station y toda la variedad de productos tecnológicos que aun, muchos padres, desconocen la diferencia entre unos y otros.
Y dejaron de jugarse las carreras de tres pies o de embolsados para ganarse un juego de Yetem. Ya no intentamos comer una manzana atada con un piolín sin tocarla con las manos. Ahora se juega por teléfono con un videojuego.
Se puede decir que Panam y Caramelito son las únicas que intentan llevar adelante propuestas con los chicos en el estudio participando de juegos y canciones en vivo.
Hoy la tele apuesta a un público más adulto, porque los chicos están en otra dimensión. Sus juegos necesitan acción e interactividad. Y la teve de aire no está interesada en recuperar ese protagonismo que ya adquirió el cable.