La justicia y la policía siguen sin localizar a un hombre que hace un mes se autoincriminó como asesino de María Marta García Belsunce y dio datos del homicidio al fiscal de Pilar Diego Molina Pico, en una charla telefónica de 20 minutos, informaron fuentes del caso.
"Desde que esta autoincriminación tuvo difusión pública, el hombre decidió desaparecer y nada se sabe de él", contaron. En un video que grabó con un canal de televisión porteño y que nunca se difundió públicamente, Gustavo Castro dijo que fue contratado por dos policías y por Carlos Carrascosa para cometer el crimen.
Además afirmó que entró al country Carmel de Pilar escondido en el baúl de un auto de colección. En el video, Castro aseguró que le pagaron un total de 24 mil dólares por el trabajo y que decidió contar la historia por temor a que lo maten.
El autoincriminado en el asesinato, quien permanece en libertad y no tiene pedido de detención en su contra, ofreció a través de su abogado Bruno Aguilar a fines de enero pasado indicar el lugar donde se escondió el arma calibre 32 que utilizó para cometer el homicidio.
No obstante, hasta ayer, el fiscal del caso, Diego Molina Pico, sólo pidió el comparendo compulsivo de Castro como testigo y libró un oficio al jefe de la policía bonaerense para que lo fuera a buscar a su casa del barrio Mariano Moreno de San Salvador de Jujuy. Desde ese momento, no lo encuentran.
Castro apareció en escena a fines de enero pasado, cuando un productor de un canal de televisión se contactó con la Procuración General de la Suprema Corte bonaerense, a cargo de Eduardo Matías de la Cruz, para informar que tenía detalles de un hombre que se autoincriminaba en el homicidio.
El 28 de enero pasado, el abogado de Castro se reunió con un empleado de la Procuración y le aseguró que su defendido pretendía entregarse a las autoridades judiciales ante el temor de que lo mataran.
Los primeros días de febrero, la Policía Judicial se notificó de la existencia de un video filmado por un canal de televisión porteño en el que Castro confesaba el asesinato de María Marta y daba detalles de cómo lo llevó a cabo.
Paralelamente, el 7 de febrero, el hombre que dijo ser el homicida habló telefónicamente durante 20 minutos con el fiscal Molina Pico y le dio pormenorizados datos sobre el crimen.
Desde un principio, desde la Procuración se le restó validez al testimonio de Castro y se lo minimizó.