No hay clima electoral entre la gente a escasos tres meses de las elecciones generales convocadas para el 27 de abril. El grado de desinterés o duda marca la tendencia actual.
Los sondeos de opinión se acercan cada vez más a la elección del 98, cuando el voto ?bronca? dominó las urnas. Con la única diferencia que en esta oportunidad se estaría eligiendo al futuro presidente argentino.
Pero las dudas se extienden hasta el mismo ámbito político. Una ley del Congreso nacional respalda la próxima elección, pero el constante cuestionamiento de la clase dirigente se hizo eco en la Justicia. La Corte Suprema tendrá la última palabra.
La primera instancia tendrá lugar el viernes próximo, cuando el Congreso Justicialista trate la eliminación de la interna partidaria del 23 de febrero, que aspira a ser reemplazado por un sistema en el que los candidatos peronistas compitan en la elección general.
Algunos especialistas en el tema dudan de un escrutinio normal. "No habrá menos de cinco millones que votarán en blanco o ni siquiera van a ir a votar", comentó el consultor político Artemio López.
Por su parte, Rosendo Fraga, director del Centro de Estudios para la Nueva Mayoría, dijo que los argentinos saben de la importancia de una elección presidencial. Y arriesgó a que muchos de los votos bronca del 99 terminen siendo una apuesta al "mal menor".
El desinterés y las dudas de la población podría encontrar una buena respuesta en la profunda crisis que viven la UCR y el PJ, los principales partidos políticos.
Los radicales sufren una interna inconclusa con peleas incluidas, entre los dos precandidatos presidenciales, Rodolfo Terragno y Leopoldo Moreau. Mientras que en el justicialismo unos intentan eliminar las internas y otros bregan porque se realicen el 23 de febrero tal como estaba previsto.
Pese a la diversidad ningún candidato despierta mayor interés en la sociedad. Y no se encuentran mayores diferencias entre los candidatos.
El consultor Ricardo Rouvier realizó un estudio que arrojó los siguientes datos: Los que tienen más de 40 años y se ubican en la franja social alta y media alta, están indecisos o no quieren votar a nadie. Las mujeres se inclinan más por la opción a no querer votar a nadie. Muchos de ellos votaron a la Alianza en 1999 y en octubre de 2001 impusieron el famoso "voto bronca".
Hoy no votaría a nadie entre el 47 y el 60 por ciento, según el informe de Rouvier. Es decir, que el próximo presidente podría llegar al 25 de mayo, día previsto para la asunción, con poco más que la mitad de la mitad de los argentinos. Apenas un cuarto de la aceptación popular.
Los costos de las elecciones
El Ministerio del Interior estima que por lo menos 3 pesos por voto costará organizar la elección del 27 de abril y la eventual segunda vuelta del 18 de mayo.
El calculo surge del total de gastos de 79.333.832 pesos por todo concepto. Hay 25.286.591 personas en condiciones de ir a votar.
El Estado pagó por la elección legislativa de 2001 66 millones de pesos. El subsecretario del Interior, Cristian Ritondo, cree que "comparativamente, se gastará menos porque también están presupuestadas dos elecciones (primera y segunda vuelta), lo que supone duplicar las erogaciones".
El presupuesto ronda los 38 millones de pesos. Y los costos incluyen: 270.000 urnas descartables; licitación de 67.500.000 sobres para voto y otros 3 millones para distintos usos. Habrá 550.000 copias de ejemplares del Código Electoral y 335.000 guías de instrucción para las autoridades de mesa.
Además, hay que sumarle que esta vez y por la reforma del artículo 5 del Código Nacional Electoral, los 75.000 presidentes de mesa recibirán 20 pesos en concepto de viático, salvo si fueran funcionarios públicos o empleados públicos nacionales, a quienes se les dará un franco compensatorio.
Casi 10 millones de pesos costó la confección de 3.854 padrones. Y el correo encargado del despliegue y repliegue de las urnas y útiles de mesa cobrará 11 millones de pesos.
Y el Ejecutivo financiará las horas extra de la Justicia Electoral dedicadas a supervisar la elección, un total de 5.700.000 pesos. La seguridad costará 11 millones de pesos.