El escandaloso enfrentamiento que instaló el caos en el radicalismo y mantiene indefinida la candidatura a presidente podría ser funcional para buscarle una salida a la interna que enfrenta a menemistas y duhaldistas en el PJ. En esa nueva variante, los postulantes a suceder a Eduardo Duhalde podrían presentarse como neolemas, en una gran convocatoria a generales.
Operadores del PJ analizan que la imposibilidad de la UCR de definirse entre el bonaerense Leopoldo Moreau y el porteño Rodolfo Terragno allanaría el camino hacia la alternativa de una compulsa de "todos contra todos" que despeje las internas.
El propio presidente Eduardo Duhalde orientó las especulaciones en ese sentido. Tras afirmar por enésima vez que el Gobierno no tiene candidato propio, sostuvo que, si por él fuera, se inclina porque no haya internas en el PJ y que el candidato se resuelva "por la propuesta (del salteño Juan Carlos) Romero".
De manera insólita, el primer mandatario respaldó la iniciativa del compañero de fórmula de Carlos Menem, por la que se habilita a los candidatos de todos los partidos a disputar la elección sin previo pase por el filtro partidario.
Advertido de que es una de las alternativas que suena fuerte en el PJ, el precandidato presidencial José Manuel de la Sota salió a aclarar que no coincide con utilizar el sistema electoral de neolemas. "Duhalde dice que le gusta eso y a mí no me gusta. Es como proscribir al casi único partido que le queda al país. De ninguna manera voy a apoyar una autoproscripción del Partido Justicialista, porque al peronismo lo proscriben las dictaduras".
Hoy por hoy, el menemismo sostiene a ultranza y en soledad la necesidad de celebrar las elecciones internas, ya que el ex presidente maneja encuestas que le aseguran el triunfo puertas adentro del partido.
En esa línea, el vicepresidente del Consejo Nacional Justicialista, Rubén Marín, vaticinó que el PJ ?se va a dividir? si no se realizan los comicios. Y admitió que "muchos dudan" de la concreción de las internas en el seno del PJ.
Esta afirmación coincide con la evidente reticencia del duhaldismo a suscribir el acta del Consejo Nacional, en la que se establece que el próximo 23 de febrero se compulse por autoridades partidarias y por elección de candidato a Presidente.
Prueba de ello es que el bonaerense Eduardo Camaño todavía no se acercó a dejar su rúbrica en el acta que espera en el Consejo, para que la Junta Electoral active la logística de la elección.