Reconocer asesinos seriales será una profesión

Ejercido a menudo por personal sin mayor especialización, el oficio de identificador de asesinos en serie va a ser objeto ahora de una formación universaria en Rennes (oeste), de cuya Universidad egresarán los primeros psicocriminólogos profesionales de Francia

Médicos, juristas y policías figuran entre los alumnos del Instituto de Psicocriminología, que imparte una formación de cinco años.

"Los policías necesitan una comprensión psicológica de su función. Vienen
aquí para saber más sobre la delincuencia, el poder de la estrategia delictiva
y las repercusiones personales de esa estrategia", explica el director del
Instituto, Loick Villerbu.


Contrariamente a la imagen heroica del investigador popularizada por las
películas norteamericanas, el Instituto de Psicocriminología de Rennes va a
formar especialistas que, al tiempo que colaborarán en las investigaciones
policiales, analizarán la delincuencia para tratar de modificar la percepción
que la sociedad tiene de ese fenómeno, a semejanza de lo que la psiquiatría ha hecho ya con la locura, afirma Villerbu.

"De la misma manera que se forman especialista de la enfermedad mental,
debemos formar especialistas de los trastornos de comportamiento con
incidencia criminológica", agrega, explicando que "los criminales son también
personas". "Esta es una dimensión ética fundamental de nuestro trabajo",
sostiene.

La identificación psicocriminológica se define como la construcción virtual
de un autor no identificado que podría haber cometido el crimen. Este trabajo
se basa en el análisis de la escena del crimen, del modo de operar del
criminal, de la personalidad de la víctima y de todos los elementos reunidos
por los investigadores.

En el caso del francotirador de Washington, asesino en serie que ha matado
nueve personas desde el 2 de octubre en la capital norteamericana, se trata de "un criminal organizado que presenta un caso no recurrente", estima Loick
Villerbu.

"Hay pocos indicios, pero (el asesino) es muy organizado. No se sabe qué es
lo que lo motiva. Quizá se toma por otro o cree que tiene una misión que
cumplir", estima el especialista.

"¿Tiene una idea delirante que justifique ese comportamiento? ¿Se toma por
un justiciero? ¿Está quizás en posición de reivindicación con respecto a
institutiones? ¿Sufre una decepción y elige a sus víctimas en función de esa
decepción?", plantea Villerbu, señalando que, a priori, las víctimas no tienen
características comunes.

En el trabajo de identificación de asesinos en serie, se considera que los
homicidios son cometidos en busca de un placer (venganza, sadismo, sentimiento de dominación o de poder...) que aporta la muerte de la víctima. De ahí la importancia del análisis del "vínculo victimológico", es decir la relación que une al criminal con su víctima, prosigue Villerbu.

Destinada inicialmente a la identificación de los asesinos multirreincidentes, la identificación psicocriminológica se aplica ahora también a otros delitos, como las agresiones sexuales.

De hecho, señala Villerbu, el delito que es objeto de una investigación "no
es nunca el primero cometido por su autor". El especialista sostiene que "un
mismo problema psicológico puede encontrar diferentes soluciones" en el
delincuente, y "la agresión sexual es una forma privilegiada, pero rara vez la
única".

Un estudio analógico de los comportamientos delictivos permitente concluir
que conducir en estado de ebriedad y la agresión sexual pueden tener a menudo el mismo origen psicológico, explica, argumentando que "la violación es una efracción del cuerpo del otro, conducir en estado de ebriedad es una puesta en peligro de la vida del otro, el robo es la apropiación de los bienes del otro y el exhibicionismo apunta a sorprender al otro".






Read more!