Tras tensas negociaciones durante cuatro horas con el Fiscal Fabián Belén y un comisario inspector de la Jefatura Departamental local, los amotinados, pasada la una, accedieron a la propuesta de traslado.
Tres de los presuntos "cabecillas" del motín fueron llevados a bordo de un camión celular. Uno de ellos, Juan Bajo Varela, cuenta con el récord de 12 motines realizados en distintas comisarías. Además, dos de los presos trasladados están enfermos con sarna.
El motín
Todo se inició a las 21 de anoche, cuando doce presos alojados en la comisaría 3a., tomaron como rehén al sargento Juan Gómez.
Los presos de la seccional tercera, ubicada en Padre Dutto y 12 de Octubre, en la zona del puerto marplatense, reclamaron mejoras en las condiciones de alojamiento, lavandina para limpiar los baños y corriente eléctrica para poder ver televisión por cable.
Pasadas las 23.15, los presos exigieron la presencia de cámaras de televisión para continuar con las negociaciones con un experto de la Policía bonaerense, mientras decenas de efectivos del Grupo Halcón permanecieron apostados en los alrededores de la comisaría para evitar posibles fugas.
Poco después los presos quemaron algunos colchones dentro de las celdas. El fuego fue extinguido en pocos minutos por los bomberos, quienes llegaron a la zona alertados por las autoridades de la comisaría.
Según los investigadores policiales, uno de los cabecillas de la revuelta es el preso Bajo Varela, quien ya estuvo alojado una docena de veces en distintas comisarías de la ciudad y "siempre protagonizó revueltas y motines".
Los amotinados reclamaban mejoras en las condiciones de alojamiento, mayores horarios de visitas y, en algunos casos, el traslado a otras dependencias.
También participó de las negociaciones el comisario inspector Manuel Aguirre, jefe de la Departamental marplatense.