Con la muerte del suboficial principal Constantino Villa, de 58 años, quien falleció ayer, tras ser baleado el viernes a la noche en la cabeza por delincuentes, en José León Suárez, partido de San Martín, ya son 37 los policías caídos en lo que va del año. El ministerio de Seguridad aseguró que muere aproximadamente un policía por semana.
Contabilizan desde el 4 de enero, cuando el oficial principal Raúl Alberto Bosco fue asesinado a balazos en su casa del partido de José C. Paz. Después del hecho incendiaron la vivienda. Ese mismo mes hubo otros registros.
El 8, el sargento ayudante retirado Olegario Nuñez, el cabo primero Osvaldo Lucero y el sargento primero Tomás Paredes; el 10, el sargento Isabelino Espíndola en Los Polvorines; el 20, el cabo Omar Rodríguez en Tigre; el 25, en Hurlingham, el suboficial principal retirado Obdulio Silvano González, y el 26, en San Fernando, el sargento primero Jorge Omar Ortiz.
En febrero fueron asesinados el sargento primero Leonardo Marcelo Fuchs, en Esteban Echeverría, y el cabo primero Daniel Néstor Godoy, en Mar del Plata; el 4, murió en Ramallo el oficial inspector Daniel Germán Farías; el 17, fue acribillado el sargento Alfredo Antonio Palla, y el 27, el sargento Jorge Luis Rabey fue asesinado por tres delincuentes que lo interceptaron en la localidad de Merlo.
En marzo se registraron menos muertes de uniformados. El 16 de marzo, en el partido bonaerense de San Martín fue acribillado el sargento primero Alberto Ruiz, y el 21, murió durante un enfrentamiento en Lanús el cabo primero Roberto Celestino.
El 5 de abril fueron asesinados el oficial inspector Carlos Garganián y el sargento ayudante Julio Alvarez, en un asalto a una sucursal del Correo Argentino en La Matanza; el 22, el sargento primero Diego José Méndez fue baleado en una villa del partido de Malvinas Argentinas, y el 28, fue asesinado al resistir un asalto a un locutorio de San Miguel el oficial inspector José Luis Mazza.
El 3 de mayo, en la sucursal Burzaco de la Banca Nazionale del Lavoro fue asesinado el sargento primero Pedro Miguel Olsen; el 8, mataron al cabo primero Juan Carlos Leyes durante un asalto a una agencia de lotería en la localidad de Lanús Este, y el 12 el suboficial retirado Daniel Pascuali murió cuando tres ladrones intentaron robarle su auto en el partido de San Martín. El 27 falleció el suboficial Joaquín Baigorria, luego de ser baleado al ser asaltado en la localidad de San Antonio de Padua, en el oeste del Gran Buenos Aires.
El 6 de junio fue asesinado de cuatro balazos el suboficial Ignacio Angel Chirino, en Ramos Mejía; el 18, delincuentes mataron en un asalto en Monte Grande al cabo Gustavo Daniel Fantín; el 24, el oficial Juan Graff fue ultimado a tiros al resistir un robo en su pool de Lomas de Zamora, y el 29, el suboficial principal Luis Alberto Pimienta murió baleado cuando se resistió a un robo en González Catán.
En julio, el 13, el comisario inspector Daniel Palacios, segundo jefe de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Morón, fue asesinado cuando se resistió a un asalto en su quinta de la localidad bonaerense de Tortuguitas, y el 20, el cabo primero Víctor Segovia murió cuando se enfrentó con una banda que asaltaba a automovilistas en las inmediaciones de la villa conocida como Santos Vega, en el partido de La Matanza.
Este mes, mataron al oficial inspector Silvio Luis Suárez, quien prestaba servicio en la comisaría 9a.de Quilmes; .
El pasado 8 de agosto el comisario inspector Jorge Etcheverry, titular de la comisaría octava de Lomas de Zamora, fue asesinado de varios disparos cuando un grupo de ladrones lo interceptó para robarle el auto en la localidad bonaerense de Villa Barceló, partido de Lanús.
El 25 de agosto el agente Gerardo Martínez, numerario del Cuerpo de Infantería de Ciudadela, fue asesinado cuando se resistió a ser asaltado en el partido de Quilmes mientras que ese mismo día el cabo primero López Arraya murió tras agonizar durante 15 días en un hospital marplatense, donde había sido baleado por delincuentes que pretendieron asaltarlo.
Mientras que el 28 de agosto, el sargento ayudante de la policía bonaerense, Jorge Gómez, que sobrevivió a la guerra de Malvinas, fue asesinado a balazos cuando se resistió a que ladrones le robaran el automóvil en el partido bonaerense de Florencio Varela.
El domingo 15 de septiembre, el oficial inspector Adrián Rafael Carayol, de 31 años, fue asesinado por delincuentes en Lomas de Zamora cuando intentó evitar que robaran un automóvil.
El 17 de septiembre fue asesinado en Florencio Varela por delincuentes el sargento Rubén Luis Mendoza, de 38 años, al evitar que lo asaltaran. Y al suboficial principal Constantino Villa, de 58 años, en José León Suárez.
Datos alarmantes
El año 2002 podría batir el récord en cuanto a cantidad de policías asesinados en todo el país, ya que según las estadísticas, en lo que va del año cayó en episodios violentos un promedio de un policía cada 3,5 días.
El dato se desprende de la estadística que indica que en lo que va del año fueron asesinados por ladrones 36 policías bonaerenses y 40 federales, es decir un total de 76 efectivos.
El año pasado la tasa fue de un uniformado caído cada 4,2 días, según cifras oficiales. Las estadísticas indican que en el año 2000 fueron asesinados 33 federales y 23 bonaerenses.
En 2001, en tanto 55 efectivos federales y 31 bonaerenses fueron asesinados, un total de 86. La mayoría de los policías que murieron asesinados por ladrones se encontraban de franco y vestidos de civil y, además, los crímenes ocurrieron en el conurbano bonaerense.