Uber hizo una presentación ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y aseguró que está ayudando a impulsar la economía digital de ese continente. La compañía, que se fundó en San Francisco en 2009 y opera en Europa desde 2011, tuvo que enfrentar varias denuncias de distintas agrupaciones de taxistas en todo el mundo. La principal acusación es que la empresa genera competencia desleal, que no se adapta a las normas estipuladas para los medios transportes y, por ende, no ofrece las garantías necesarias de seguridad a los clientes.

Luego de la audiencia, el máximo tribunal deberá decidir si Uber ofrece un servicio digital o de transporte. En caso de que se determine que la empresa ofrece esto último, entonces tendrá que cumplir con lo que indica la legislación en lo que respecta a seguridad y condiciones laborales.

Pero, si la justicia considerara que la organización presta un servicio digital, entonces Uber tendría más facilidad para expandirse por el resto de Europa. El fallo, que recién se conocerá en abril de 2017, tendrá aplicación en todo el territorio europeo.

Uber está presente en más de 300 ciudades de los seis continentes y su valor está estimado en 68 mil millones de dólares. En cada sitio se ha tenido que enfrentar con quejas por parte de las asociaciones que nuclean a taxistas así como del gobierno y agrupaciones de consumidores.

Argentina no fue la excepción: hubo marchas en contra de la empresa, agresiones a conductores, allanamiento en las oficinas e intervención de justicia con varias idas y vueltas. Una de las últimas novedades fue un fallo en la Ciudad de Buenos Aires donde se estableció que conducir autos de Uber no es delito, algo que provocó la protesta de taxistas.

La determinación de la justicia europea será fundamental ya que no sólo tendría un impacto en las operaciones actuales de la compañía, sino que podría ser (o no) una luz verde para que continúe con sus planes de expansión, entre los cuales figura la idea de hacer delivery de comidas, entre otros servicios.

Durante la audiencia, Uber se presentó como un jugador que está ayudando a conectar a los usuarios mejor y a favorecer el funcionamiento de las redes de transporte vigentes en la actualidad.

"Uber no puede ser reducido a un servicio de transporte. La reducción de las barreras innecesarias a los servicios que se proveen dentro de la sociedad de la información  es fundamental para el desarrollo del mercado digital", destacó Cani Fernández, abogada de Uber, en el marco de la audiencia, de la que participaron integrantes de la Comisión Europea y varios representantes de naciones europeas, según publicó el New York Times.

"No podemos permitir que se desarrolle en Europa un modelo de negocios que podría socavar los derechos de los consumidores", argumentó Montse Balagué, representante legal de la asociación de taxistas en España que presentó una demanda en contra de Uber en 2014.

"No nos dejemos engañar por etiquetas. Si se provee un servicio de transporte, entonces la compañía no se puede ocultar detrás de un velo muy delgado para decir que presta otro tipo de servicio", concluyó la Balagué.

Francia comparte la misma postura que España. Entre los argumentos a favor de imponer limitaciones a la empresa, se destaca que no queda claro quién sería responsable en caso de que el pasajero sufra un accidente. Del mismo modo, se subraya que no hay control en la selección de conductores y que, por ende, el usuario no está seguro a bordo del auto.

Además de críticas, Uber recibió también muestras de apoyo. La Comisión Europea, así como representantes de diferentes países, entre ellos Holanda, presentaron escritos diciendo que la compañía no puede ser definida como un servicio de transporte, según la legislación vigente.

Por otra parte, en el estado de Nueva York, el mes pasado la Justicia dictaminó que dos conductores de Uber tenían derecho a percibir el beneficio de desempleo; y un tribunal británico estableció que los conductores de la aplicación deberían recibir un salario mínimo y tener vacaciones pagas.

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