Menos concurrencia de público y más demanda de productos de segundas marcas y bajo precio relativo, una combinación letal para las cadenas comerciales
Menos concurrencia de público y más demanda de productos de segundas marcas y bajo precio relativo, una combinación letal para las cadenas comerciales

El anunciado punto de giro de la recesión que observó el Indicador Anticipado de Actividad del Banco Central no se observó en la Encuesta de Supermercados y Shoppigns, al menos hasta agosto, dado que desde el comienzo del año los ingresos de los establecimientos sólo crecieron en valores nominales, ajustados por inflación, y las cantidades efectivas despachadas fueron sustancialmente inferiores a los de doce meses antes.

"En agosto de 2016, la Encuesta de Supermercados relevó las ventas para un panel de 61 empresas distribuidas en todo el territorio nacional, con una apertura de 11 grupos y subgrupo de artículos", y obtuvo una facturación agregada de $24.232,7 millones, "lo cual representa un aumento de 21,2% respecto al mismo mes del año anterior", informó el Indec.

Peor  aún fue el desempeño de la comercialización del conjunto de los 37
centros de compras para el total del Gran Buenos Aires con una apertura de 10 rubros que midió el Indec, porque los ingresos apenas alcanzaron a $4.252,2 millones, "significó un incremento de 12,6% respecto a igual mes del año previo".

En ese segmento en particular, el organismo oficial de estadística recordó que "las ventas totales de agosto estuvieron influenciadas por incluir un fin de semana menos respecto a agosto de 2015".

Sin  embargo, esas tasas de incremento nominal no sólo resultaron muy pobres para una economía que en los últimos doce meses acumuló una tasa de inflación superior a 40%, sino que además dieron cuenta de un punto de quiebre de la aceleración que había mostrado el ritmo de crecimiento de la facturación en el trimestre previo.

Los ingresos por ventas crecieron entre 20 y 30 puntos porcentuales menos que la inflación del 43% observada en los últimos 12 meses

CAMBIOS EN LAS PREFERENCIAS DE LA DEMANDA

Si al incremento promedio de los ingresos por ventas se le deduce el efecto del alza de los precios, tentativamente en torno a la inflación general, se obtiene una caída de las cantidades compradas por los consumidores del 15,5% en los supermercados y 21,5% en los shoppings.

El ajuste de la facturación por inflación determinó en agosto sendas caídas de ventas de 15,5% en supermercados y 21,5% en centros de compras

Sin embargo, expertos analistas del mercado de consumo masivo alertan de que por efecto de las promociones y el desplazamiento de la preferencia de los consumidores hacia las segundas marcas y productos de bajo precio relativo a la amplia oferta que pueden encontrar en los grandes establecimientos, la caída real de la demanda en términos de cantidad de artículos fue sustancialmente menor, aunque siguió siendo muy significativa.

MENOR RECESO EN EL ACUMULADO

El informe del Indec dio cuenta de que "las ventas acumuladas en los primeros ocho meses de 2016 en los supermercados sumaron $182.404,6 millones, lo cual representa un aumento respecto al mismo período del año anterior de 26,8%", cayeron 9,5% en términos reales.

Mientras que en el caso de los shoppings, los ingresos de los ocho meses ascendieron a $32.769,6 millones, 25% más que un año antes, en valores nominales, pero se contrajeron 10,8% en comparación con la inflación del período.

Pese a ese pobre desempeño, tanto en el sector como en particular en el Gobierno, se espera una apreciable mejora de la actividad en términos relativos al año anterior, a partir de la desaceleración de la tasa de inflación a un ritmo de 20% anual en perspectiva de doce meses, como en la comparación con un año antes, a un rango de 37% a 42%, según las fuentes y aglomerado urbano.