Cuando los gatos llegan a un nuevo lugar, especialmente tras la adopción, suelen tomarse un tiempo para acoplarse al nuevo ambiente con olores y sonidos extraños para ellos, por lo que es común que se escondan en algún lugar de difícil acceso para los humanos como un mecanismo primitivo de supervivencia. Por ello, cuando un gato se siente con la confianza de jugar en el nuevo hogar es buena señal, siendo signo de tranquilidad y felicidad.
En un video compartido por la agencia Reuters se puede observar a dos gatos de unos meses de edad y recién adoptados,quienes juegan en la bañera con pelotas de ping pong y un improvisado “parque de diversiones” con tres botellas de productos para la ducha, lo que despertó el instinto de caza en los pequeños felinos. Un indicador de que ya han adoptado al humano como parte de su familia.
Y aunque en el clip se les puede ver tranquilos y sin miedo, es importante considerar que las personalidades de los gatos son distintas de uno a otro espécimen, por lo que tener paciencia es la clave para ganarse el cariño de un gato, que sigue un proceso diferente para su adaptación y domesticación basado en la confianza.
Con información de Reuters