El capitán de vuelo venezolano Juan José Díaz, conocido por haber sido piloto del avión presidencial de Hugo Chávez hasta el año 2002, regresó este fin de semana a Venezuela al mando de una aeronave que transportó rescatistas y ayuda humanitaria enviada por el Gobierno de El Salvador. La misión se desplegó para atender la emergencia provocada por los terremotos ocurridos el 24 de junio.
Díaz, quien reside en Estados Unidos en calidad de refugiado, agradeció públicamente al presidente salvadoreño, Nayib Bukele, por la asistencia brindada. En un video difundido por la secretaria de prensa de El Salvador, el piloto señaló: “Lo primero que quiero decir es que le quiero dar las gracias al presidente Bukele por este gesto, es un gesto que en nombre del pueblo venezolano se lo quiero agradecer. Yo soy venezolano. Vivo en los Estados Unidos porque soy refugiado”.
Misión humanitaria tras los terremotos
La llegada de la ayuda humanitaria tuvo lugar pocas horas después de los sismos, permitiendo la asistencia inmediata a los damnificados en zonas como La Guaira, donde se registraron los mayores daños. Díaz subrayó la importancia de la rapidez de la operación: “Ahora me ofrecí a hacer este vuelo porque es algo que requiere. Esto que ustedes están viendo aquí está llegando a tiempo, se necesita. Y gestos como estos se agradecen en el alma, se agradecen eternamente. Muchas gracias, presidente Bukele”, afirmó en el video difundido junto a imágenes de los operativos de rescate.
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La operación fue organizada por el Gobierno de El Salvador como respuesta a la solicitud de apoyo internacional tras los terremotos, que dejaron múltiples afectados y daños materiales en la región central y costera de Venezuela. El testimonio de Díaz se viralizó en redes sociales, destacando el contraste entre su pasado como piloto presidencial y su actual rol en una misión de apoyo humanitario.
De piloto presidencial a exiliado y denunciante
Díaz fue piloto del Airbus A319CJ utilizado por Hugo Chávez hasta octubre de 2002. Ese año, se declaró en desobediencia y se unió al grupo de militares disidentes concentrados en la Plaza Altamira. Tras su salida de Venezuela, obtuvo refugio en Estados Unidos y, años después, denunció públicamente el presunto uso indebido de la flota aérea presidencial para viajes personales de allegados al entonces mandatario y para el traslado de miembros de los Círculos Bolivarianos.
Esta es la primera vez, desde su exilio, que Díaz regresa a Venezuela, y lo hace al frente de una misión humanitaria destinada a colaborar en las labores de rescate y asistencia a los afectados por los recientes sismos.
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