El chavismo apunta contra la “izquierda de cafetín” y defiende a Delcy Rodríguez

Viceministro de Comunicación de Venezuela responde a los ataques de influencers que siempre apoyaron al oficialismo y hoy cuestionan el acercamiento con Estados Unidos

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ARCHIVO - La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, pasa ante una imagen del expresidente Hugo Chávez, ala izquierda, y el líder de independencia Simón Bolívar en la Asamblea Nacional de Caracas, Venezuela, el 15 de enero de 2026. (AP Foto/Ariana Cubillos, Archivo)

Dicen que no hay peor cuña que la del mismo palo. Voces de la maquinaria de propaganda chavista que han sido el azote de la oposición, ahora se vuelven contra la administración de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, lo que ha obligado al gobierno a responder con fuerza al “fuego amigo”.

Uno de los más beligerantes en esta confrontación intestina ha sido el viceministro de Planificación y Estrategia del Ministerio de Comunicación e Información, Alberto Alvarado. Apelando a la ironía, el funcionario disparó en Instagram: “Disculpen nuestra falta de épica sacrificial. Confesamos que estamos devastados porque no estuvimos a la altura de los indicadores del lamento progre”.

Sectores de la izquierda chavista no solo cuestionan la posición asumida por Delcy Rodríguez ante Estados Unidos, sino que han llegado al extremo de acusarla de traición por presuntamente haber facilitado la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. La mandataria interina ha ratificado su lealtad hacia Maduro, lamentando estos ataques.

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Delcy Rodríguez y los ministros de Comunicación, Miguel Pérez Pirela, y Defensa, Gustavo González López, caminan juntos en el Palacio de Miraflores.

“Al parecer, para recibir la compasión de la izquierda de cafetín necesitábamos entregarles un país en cenizas”, prosiguió Alvarado, subrayando que “desde el exterior es muy fácil exigir guerra” y agregó: “A la progresía le fascina el heroísmo ajeno. Querían que el alto mando mordiera el anzuelo. Optamos por la preservación de la vida, nuestra victoria es no haberles dado la guerra que anhelaban”.

Al ver “tanta arrogancia intelectual desde la comodidad de otras fronteras”, el viceministro se pregunta: “¿Cuánta fama y cuánta tarima internacional hemos invertido en cuervos maquillados de gallos rojos? ¿En Harry Potter disfrazados del Che?”.

5 mil dólares

En una publicación anterior, Alvarado envió un mensaje a la dirigencia chavista: “Más nunca nos alumbremos por cuanto hippie con pasaporte, cholas y termo anda por ahí. Hippies de pinga hay en todos los rincones de Venezuela. Ni dirán boludo ni quilombo. Pero están pa las que salgan y siempre con una sonrisa”.

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Aunque no lo mencionaba, el dardo del viceministro iba dirigido al influencer argentino Diego Omar Suárez, conocido como “Michelo”, niño mimado del oficialismo hasta que tachó de “judas” a Delcy Rodríguez. “Mi corazón murió el 3 de enero -día del ataque militar de Estados Unidos-. Yo amé a Chávez. Yo juré defender a Nicolás Maduro, y me mintieron. No los voy a perdonar nunca”.

El ministro de educación de Venezuela, Héctor Rodríguez (c), participa en una marcha este 15 de enero de 2026, en Caracas (Venezuela). EFE/ Miguel Gutiérrez

Una influencer local del chavismo, Indira Urbaneja, vinculada al ministro Diosdado Cabello y designada por Rodríguez miembro del Programa de Paz y Convivencia Democrática, también le cargó la mano a “Michelo” en estos términos: “Porque como yo no soy influencer, como a mí el Ministerio de Información y Comunicación no me pagaba 5 mil dólares mensuales para decirme influencer, que vine a salvar Venezuela. Uy, Indira, no empieces con el veneno, ay se me salió”.

El acercamiento hacia Estados Unidos, que ha incluido una serie de reformas legales para abrir las áreas de hidrocarburos, minería y electricidad al capital privado, ha puesto a prueba la unidad del chavismo. Mientras algunos agitadores en las redes condenan la presunta “deriva” de Delcy Rodríguez, los principales dirigentes cierran filas y justifican las medidas desde una visión pragmática por la supervivencia en el poder.

El que diga que hay que inmolarse, que dé un paso al frente, pero no le pida al pueblo que se inmole. Y no me hable en nombre de Chávez para inmolarse”, espetó recientemente el ministro de Educación, Héctor Rodríguez, en defensa de la presidenta encargada.